La congestión nasal no ocurre porque la nariz esté llena de moco, aunque lo parezca. Lo que cierra los conductos es la inflamación de la mucosa nasal: los vasos sanguíneos de la nariz se dilatan en respuesta a un virus, una alergia o un irritante, y ese hinchazón es el que bloquea el paso del aire.

El más inmediato y el más infrautilizado

Inhalar vapor de agua caliente es el remedio con más años de historia y más respaldo práctico. El mecanismo es que el calor y la humedad ablandan el moco espesado y facilitan su drenaje, y el vapor dilata temporalmente los vasos de la mucosa mejorando el paso del aire. La forma más sencilla es inclinarse sobre un bol de agua muy caliente con una toalla sobre la cabeza durante cinco o diez minutos. Añadir unas gotas de aceite esencial de eucalipto o mentol intensifica la sensación de apertura nasal porque el mentol activa los receptores de frío de la mucosa, aunque no reduce la inflamación en sí. Una ducha caliente con el baño cerrado produce un efecto similar con menos esfuerzo.

Persona dándose una ducha Freepik

Lavados y dormir

Es el método más eficaz a largo plazo. El suero fisiológico al 0,9% arrastra el moco, hidrata la mucosa y elimina alérgenos e irritantes del interior de la nariz. Se puede usar dos a cuatro veces al día. Siempre con agua estéril o hervida, nunca agua del grifo directamente.

A la hora de dormir, también hay trucos al tumbarse. Cuando nos tumbamos, el flujo sanguíneo hacia la cabeza aumenta y la mucosa se hincha más. Elevar la cabeza diez o quince centímetros con una almohada extra mejora el drenaje y reduce el taponamiento nocturno. Es el ajuste más sencillo y más ignorado.

El calor es nuestro aliado

El agua y los líquidos calientes mantienen el moco fluido y más fácil de drenar. El vapor que sube del vaso llega a la mucosa y produce un alivio extra. Las bebidas frías, en cambio, no ayudan. Una toalla húmeda caliente sobre el puente de la nariz y los pómulos también alivia la presión de los senos paranasales. Un masaje suave y circular en las aletas de la nariz, el entrecejo y la zona bajo los ojos estimula el drenaje local y proporciona alivio inmediato sin coste.

Además, un humidificador que mantenga entre el 40% y el 60% de humedad en el dormitorio mejora los síntomas nocturnos, especialmente en invierno con la calefacción encendida. En cuanto al picante, la capsaicina de los chiles provoca un alivio nasal breve pero que ayuda: destapa momentáneamente la nariz, aunque el efecto dura poco.