En imágenes: Sierra de Guara, senderos, gargantas y pueblos renacidosGonzalo Pérez Zunzunegui
18Hoy nos salimos de nuestra zona habitual de rutas para hacer un recorrido que une la historia sumergida de Mediano, la fuerza del Congosto de Entremón y la serenidad de Samitier, atravesando uno de los paisajes más singulares del Sobrarbe, muy cerca de Aínsa y a las puertas salvajes de la Sierra de Guara.
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DATOS PRINCIPALES
· Kilómetros: 15,75 km
· Desnivel positivo: 505+
· Duración: corriendo: 1:45h / Caminar - correr: 2:40h / Senderismo: 3:30
LLEGADA AL PUNTO DE PARTIDA
· Desde Pamplona, salimos por la parte sur, por la AP-15. En Noáin tomamos la salida 82 para coger la A-21. Por ella, con algún tramo por la N-240 llegaremos a Jaca. Aquí la A-23 nos conduce a Sabiñánigo donde cogemos la N-260 hasta Ainsa. Un ultimo cambio de carretera, la A-138 nos lleva a nuestro destino.
· Desde Donostia salimos por la parte sur para tomar la N-1 sentido Madrid. Pasando Andoáin tomamos la A-15 hasta tras pasar Pamplona nos salimos en la 82 para seguir las indicaciones anteriormente citadas.
· Desde Vitoria, saliendo por la parte este accedemos a la N-104. Pasado Argómaniz nos incorporamos a la N-1. Seguimos hasta Alsasua donde tomamos la A-10 y luego la AP-15 hasta abandonarla en Noáin en la salida 82. Después seguimos los pasos del primer punto.
· Desde Bilbao, por la A-68 llegamos a Altube donde cogemos la N-622 hasta casi llegar a Vitoria. Ahí en la salida 5 accedemos a la N-1 sentido Irún y seguimos los pasos anteriores.
DESCRIPCIÓN
Ligüerre de Cinca es uno de esos lugares que sorprenden incluso antes de empezar a caminar. Situado en la comarca del Sobrarbe, muy cerca de Aínsa y a las puertas de la sierra de Guara (Huesca), este pequeño núcleo renació gracias a un proyecto de recuperación que convirtió un pueblo abandonado en un enclave vivo, cuidado y con un encanto especial.
Vista del emblase desde el castillo de Samitier
Una ruta que combina paisaje, historia, geología y leyendas y que arranca desde La Pedanía, lugar donde nos hemos alojado varios días para vivir la aventura de un Trail Camp de montaña con la ayuda de la sección de deportes de El Corte Inglés y de mano de laagencia Zel21. Aquí hemos compartido vivencias, hemos probado material deportivo a prueba de trail y hemos disfrutado de este maravilloso paraje junto con más compañeros llegados desde diferentes puntos de la geografía estatal. Tres días donde hemos descubierto secretos de la sierra de Guara y la comarca del Sobrarbe.
Charla de material en el camp
Desde La Pedanía, la ruta arranca con suavidad, siguiendo una pista que discurre paralela al río Cinca, un corredor natural que ha marcado la vida de estas tierras desde tiempos remotos. El murmullo del agua acompaña los primeros pasos, mientras las montañas del Sobrarbe se elevan a ambos lados como guardianas silenciosas.
Guipu, Leire y Urzuri en una pausa de la ruta
La pista avanza entre vegetación mediterránea –carrascas, boj, romero– y paredes calizas que anuncian lo que está por venir. Tras un tramo cómodo, un sendero bien marcado se separa de la pista y se adentra en un paisaje más agreste. Es el acceso al Congosto de Entremón, uno de los desfiladeros más espectaculares del Prepirineo aragonés. El Congosto es una garganta estrecha excavada por el Cinca durante miles de años. Las paredes verticales se elevan decenas de metros sobre el caminante, creando un pasillo natural donde la luz entra a ráfagas y el sonido del agua se amplifica. El sendero, tallado en algunos puntos sobre la roca, avanza con firmeza pero sin dificultad, permitiendo disfrutar de un entorno que mezcla geología pura y emoción contenida.
Congosto de Entremon
Aquí el paisaje recuerda a algunos rincones de la Sierra de Guara, famosa por sus barrancos y cañones. No es casualidad: todo este territorio comparte la misma esencia caliza, moldeada por el agua y el tiempo. Decir como curiosidad geológica que forma parte de un sistema de fallas y pliegues que se originaron cuando los Pirineos comenzaron a elevarse. El Cinca aprovechó una línea de debilidad en la roca para abrirse paso, creando este corredor natural que hoy es uno de los pasos más singulares del Sobrarbe.
CONSEJOS PARA REALIZAR ESTA RUTA
Hidratación. Tenemos agua al inicio de la ruta y en los pueblos de Ligüerre y en Samitier. De todas formas conviene ir bien provisto de agua por la longitud de la ruta
Calzado. Tenemos todo tipo de terreno, pista, sendero, piedra, puede que mojada en el cañón e incluso asfalto por lo que una zapatilla polivalente será lo mejor.
Dificultad. Fácil de seguir, podemos catalogarla de moderada por la distancia. Muy recomendable, pero con precaución el cañón del Congosto.
Al final del desfiladero aparece la presa del embalse de Mediano, una construcción imponente que contrasta con la naturaleza salvaje del Congosto. El embalse, inaugurado en 1974, anegó varios pueblos, entre ellos el propio Mediano, cuyo campanario emergiendo del agua se ha convertido en una de las imágenes más icónicas del Pirineo aragonés. La famosísima dama del agua. Se cuenta que, en las noches de viento fuerte, algunos vecinos aseguraban escuchar el repicar de la campana sumergida. Decían que era el pueblo reclamando su memoria, o quizá un aviso para quienes olvidaban que bajo esas aguas hubo calles, casas y vidas enteras.
Dama del agua en el embalse del Mediano
Desde la presa, la vista hacia el embalse es sobrecogedora: aguas tranquilas, montañas reflejadas y un silencio que invita a detenerse. Es un buen lugar para recordar que estas tierras han vivido transformaciones profundas, algunas muy dolorosas, pero que ya inevitablemente forman parte de su identidad. Tras cruzar la presa, la ruta continúa por un tramo de carretera secundaria que avanza hacia el pueblo de Mediano. El tráfico es escaso y el paisaje, abierto y luminoso, permite trotar con comodidad mientras se observan las montañas del Sobrarbe y, a lo lejos, las primeras estribaciones de la Sierra de Guara.
Samitier, pueblo de montaña
Antes de llegar a Mediano, un desvío por pista asciende hacia Samitier, un pequeño núcleo que conserva el encanto de los pueblos de montaña del Sobrarbe. Las casas de piedra, la tranquilidad absoluta y las vistas hacia el embalse convierten este lugar en una parada obligatoria. Samitier es conocido también por su castillo y sus ermitas, situados en lo alto de una cresta rocosa. Aunque no forman parte directa de esta ruta, su silueta domina el paisaje y recuerda la importancia estratégica que tuvo este enclave durante siglos.
Con Urzuri en el castillo de Samitier
Aquí encontramos un manantial, la fuente de las calaveras. La tradición local cuenta que antiguamente se encontraron restos humanos en la zona, quizá de algún enfrentamiento medieval o de un antiguo cementerio. Sea cierto o no, la fuente se ha convertido en un lugar cargado de misterio y simbolismo, perfecto para una pausa antes de iniciar el regreso. Desde Samitier, un sendero bien marcado desciende de nuevo hacia La Pedanía de Ligüerre de Cinca.
El camino serpentea entre carrascas, pinos y matorral mediterráneo, ofreciendo vistas constantes del embalse y del valle. Es un tramo tranquilo, ideal para dejar que las imágenes del Congosto, la presa y los pueblos se asienten para siempre en la memoria. A medida que se pierde altura, el paisaje se vuelve más amable y el sonido del agua vuelve a aparecer, anunciando la cercanía del punto de partida.
Con Leire, Guipu y Urzuri, el equipo vasco en el trail camp
Este territorio es un mosaico de naturaleza, historia y cultura, donde cada valle guarda una historia y cada sendero conduce a un descubrimiento. Como el nuestro en el Trail Camp. Hemos compartido momentos con grandes compañeros, marcas, agencias, empresas, pero sobre todo nos llevamos tres días de puro trail con experiencias ya grabadas en nuestra mente y nuestros corazones.
PLANES ALTERNATIVOS
Aquí van un par de propuestas extras con las que completar nuestra jornada:
· Museo y gastronomía en Ainsa: Un plan redondo para quienes quieren cultura y buena mesa. En el Museo de Oficios y Artes Tradicionales de Aínsa, ubicado en la antigua Casa Latorre, puedes recorrer la vida cotidiana del Sobrarbe antes de la modernización: carpinteros, herreros, pastores, aperos agrícolas, telares… Es un viaje al pasado que ayuda a entender cómo se ha moldeado este territorio. Después, nada mejor que reservar mesa en Restaurante Callizo, uno de los templos gastronómicos del Pirineo. Su menú “Viaje” es una experiencia sensorial que mezcla producto local, técnicas modernas y guiños a la montaña. Es perfecto para cerrar una mañana cultural con un homenaje al paladar.
· Planes de aventura: Descenso de barrancos en la Sierra de Guara: la catedral del barranquismo en Europa, y desde Aínsa estás a un paso de auténticos clásicos: Formiga, Peonera, Oscuros de Balced, Vero… Aguas turquesas, caos de bloques, rápeles y saltos en un entorno único. Ideal para un día completo de adrenalina. O sino otra opción es la Vía ferrata de Foradada del Toscar: una de las ferratas más completas del Pirineo: vertical, aérea y con un ambiente espectacular. Muy cerca de Aínsa, combina travesías, puentes y un tramo final que se abre hacia un valle precioso. Perfecta para quienes ya han hecho alguna ferrata y quieren subir el nivel.