PORTUGAL 2-1 HOLANDA

PORTUGAL: Rui Patricio; Pereira, Pepe, Bruno Alves, Coentrao; Meireles (Min. 71; Custodio), Veloso, Moutinho; Nani (Min. 86; Rolando), Helder Postiga (Min. 63; Nelson Oliveira) y Cristiano Ronaldo.

HOLANDA: Stekelenburg; Van der Wiel, Vlaar, Mathijsen, Willems (Min. 67; Afellay); De Jong, Van der Vaart; Robben, Van Persie, Sneijder y Huntelaar.

Goles: 0-1: Min. 11; Van der Vaart. 1-1: Min. 28; Cristiano Ronaldo. 2-1: Min. 73; Cristiano Ronaldo.

Árbitro: Nicola Rizzoli (Italia). Amonestó al portugués Joao Pereira (Min. 90) y al holandés Jetro Willems (Min. 50).

Incidencias: Metalist Stadium de Kharkiv, Ucrania, ante unos 38.000 espectadores que siguieron en directo el encuentro de la fase de grupos de la Eurocopa.

bilbao. Las críticas negativas, las eternas comparaciones con Leo Messi y los abucheos por parte de las hinchadas rivales, con las que día a día convive Cristiano Ronaldo, que quizá se haya ganado a pulso su mala fama, sus gestos y su comportamiento en el terreno de juego no gustan a mucha gente, parecen aumentar la ira del portugués, que en su lucha por convertirse en el mejor futbolista del planeta, en demasiadas ocasiones peca de prepotente. Su papel en los dos primeros encuentros de la Eurocopa de Polonia y Ucrania le convirtieron en el foco de las críticas. Portugal fijó sus miedos ante una posible eliminación a las primeras de cambio en Cristiano, que ante Holanda se gustó y condujo a su equipo hacia los cuartos de final. Dos goles del astro luso hacen soñar a un país por el que pocos apostaban tras el sorteo de grupos, pues fueron a caer en gracia en el denominado grupo de la muerte. Ronaldo volvió a ser cristiano, recuperó la fe, perdida en los dos primeros envites.

El futbolista del Real Madrid apareció cuando más se le necesitaba, en el duelo ante Holanda, una oranje que salió a la desesperada, sin nada que perder. Van Marwijk lanzó a sus hombres a tumba abierta, en busca de un gol esperanzador. En la trinchera, sin mayor protección que los cuatro defensas y De Jong, un bulldog, la estrategia de Holanda quedó clara desde el primer momento de la batalla. Adelantó su retaguardia varios metros, casi hasta el centro del campo, y comenzó la ofensiva, guiada por Rafael Van der Vaart, desaparecido en combate hasta ayer. Al centrocampista le acompañaron Sneijder, Van Persie, Robben y Huntelaar. Ataque total.

El balón no se despegó de las botas de los futbolistas holandeses, lanzados a la desesperada, en los primeros compases del duelo. El general Van der Vaart, además de líder, ejerció de francotirador. El holandés colocó el balón allí donde Rui Patricio no llegaba. La parabola, perfecta, que dibujó la trayectoria del balón se coló en la portería de Portugal cuando en el reloj apenas habían pasado 11 minutos. Un leve atisbo de esperanza. Un espejismo.

La valiente apuesta de Holanda, por la que muchos suspiraron en los dos primeros envites, dando entrada a Van der Vaart en lugar de Van Bommel -rompiendo así el dúo del capitán con De Jong-, se disolvió como un azucarillo tras el tanto. Asomó la cabeza desde su búnker Portugal, donde se había escondido el combinado luso para tratar de frenar las acometidas de la oranje. Artillería pesada en el frente, endeble en la defensa. El juego suicida propuesto por Van Marwijk encontró respuesta en el combinado luso, que vive cómodo al contragolpe, catapultado por Moutinho y guiado por Nani o Cristiano Ronaldo en los costados.

un paso al frente Tras el 0-1 Holanda bajó varios niveles su intensidad en la presión, dio alas a una Portugal hasta entonces atascada, que se quitó las legañas y comenzó a mimar el balón gracias a la dupla formada por Veloso y Moutinho, que se aprovecharon de la ruptura entre la defensa y el ataque holandés. La precipitación en la zaga de la oranje generó la primera ocasión de peligro del combinado luso. Cristiano, quién sino. Su disparo golpeó la madera y se marchó fuera. No falló a la segunda, tras recibir un magistral pase de Joao Pereira, ocasión que llegó tras un pase errado de Jetro Willems, demasiado verde para una cita como la Eurocopa. Cristiano se plantó solo frente a la meta defendida por Stekelenburg, a quien superó sin contemplaciones.

Se quitó una losa de encima el portugués, se liberó de la presión mediática y comenzó a disfrutar del fútbol. Seguía desaparecida Holanda, una sombra de aquel equipo que llegó a la final del Mundial de 2010. Mucho gallo para poco corral.

cristiano, letal Cambiados los papeles, con Portugal asentada sobre el terreno de juego, llegó el descanso. Tras la reanudación, la oranje intentó recuperar la chispa de los primeros 15 minutos del encuentro. Pero ya era demasiado tarde. Probó con defensa de tres Van Marwijk, que cabó su propia tumba ante la superioridad física de Portugal. Cristiano Ronaldo, generoso en el esfuerzo, también con el balón, puso el gol en las botas de Nani, que perdonó de manera increible ante Stekelenburg, que salvó de manera magistral la contra catapultada por el jugador del Real Madrid.

Solo dos minutos después Ronaldo no perdonó. También al contraataque, el luso dejó sentado a Van der Wiel con un quiebro perfecto antes de superar a Stekelenburg, que estaba vendido. El portugués acalló las críticas, volvió a ser cristiano; también perdonó, pues golpeó un segundo balón en la madera. Ronaldo capitaneó a su selección hasta los cuartos de final, donde ya les espera la República Checa, que deberá pensar cómo frenar a un Cristiano Ronaldo que llega crecido.