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El interesante testimonio de Alain Castronuño, puesto 19 del MIR: "Parece imposible aguantar ocho meses así"

Tres jóvenes formados en la EHU de Leioa recuerdan el esfuerzo y la incertidumbre vividos hasta elegir en mayo la plaza MIR que marcará el inicio de su carrera médica

El interesante testimonio de Alain Castronuño, puesto 19 del MIR: "Parece imposible aguantar ocho meses así"Cedida

Mayo es el mes en el que los médicos que se han preparado durante meses para el MIR eligen plaza y dan comienzo a una nueva etapa en su carrera. En ese momento decisivo se sitúa Alain Castronuño. El joven, también formado en Leioa, obtuvo el puesto 19 del MIR en todo el Estado y comenzará su especialización en Cardiología en el Hospital de Donostia. El donostiarra define su perfeccionismo como la clave para sacar la exigente puntuación. “Siempre he sacado buenas notas y la academia me ayudó mucho a avanzar. Me gusta controlar tanto el temario que a veces me quedaba atrás”, admite.

Lo más sorprendente es la cantidad de datos que puedes llegar a meter en la cabeza"

Mirando al pasado, asegura que no cambiaría nada de su preparación. “Lo más sorprendente es la cantidad de datos que puedes llegar a meter en la cabeza. Parece imposible aguantarocho meses así, pero al final es cuestión de ponerse y resistir”, relata.

Durante la espera hasta la adjudicación de plazas siguió muy pendiente de los resultados, aunque también aprovechó para recuperarse en el gimnasio del desgaste físico de un temario que, parecía, infinito

Cientos de horas de sacrificio

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Pese a la brillante posición obtenida, Castronuño resta importancia al resultado. “Ser el número 19 no deja de ser una anécdota”, afirma. Pero detrás de esa aparente normalidad permanecen cientos de horas de sacrificio y un compromiso absoluto por sostener el timón de su futuro.

A partir de ahora, sus caminos comenzarán a separarse entre quirófanos, consultas y plantas de hospital. Los tres dejan atrás años de estudio y una exigencia constante para adentrarse, ahora sí, en la práctica de la profesión. Con el paso del tiempo, Oviedo, los simulacros y los meses de encierro quedarán atrás. El MIR solo es un recuerdo del pasado.