Álvaro Djaló, al igual que el resto de futbolistas que participa en la liga catarí de fútbol, no podrá seguir jugando hasta nueva orden. Los ataques iniciados contra Irán por Estados Unidos e Israel y la respuesta del primero sobre algunos países de Oriente Medio, entre ellos Catar, han obligado a la federación del país asiático a parar todos los eventos futbolísticos, tal y como han anunciado este mismo domingo.
Así las cosas, el jugador nacido en Madrid y que juega cedido por el Athletic en las filas del Al-Gharafa, no tiene más remedio que esperar acontecimientos y que se rebaje la tensión en la zona para volver a disfrutar de la práctica del fútbol.
El gobierno catarí elevó el estado de alerta en el país, lo que obliga a sus ciudadanos a quedarse recluidos en sus hogares salvo causas de fuerza mayor. De hecho, en los ataques registrados ayer por Irán, supuestamente dirigidos hacia la base aérea de Al Udeid, el principal cuartel avanzado del Comando Central de EE. UU. en Oriente Medio, se registraron 16 heridos entre la población de Catar.
TEMPORADA DISCRETA
En lo que respecta a Djaló, su cesión al fútbol catarí, en la que intervino con fuerza el director general Jon Berasategi, no está siendo todo lo productiva que le gustaría tanto al propio futbolista como al Athletic. Hasta la fecha, el atacante ha participado en 15 encuentros de liga, si bien no ha disputado ni siquiera la mitad de los minutos, en seis de la Champions de Asia, de nuevo con una discreta participación en minutos (el 57% del total) y en dos de Copa, competición en la que ha anotado su único tanto. Además, suma dos asistencias.
Después de pagar por él 15 millones de euros al Braga en una operación en la que se incluyeron también variables por valor de 5,5 kilos, el Athletic se ha ahorrado la ficha íntegra del jugador y, según cuentan desde Ibaigane, el club ingresó también una suculenta cantidad por su cesión al Al-Gharafa.
Eso sí, lejos de revalorizarse y de reencontrar las sensaciones que perdió en su paso por el Athletic, el jugador ha seguido devaluando su valor de mercado. En verano tendrá que volver al Athletic, con el que tiene contrato hasta el 30 de junio de 2029, y la dirección deportiva, a saber si con Mikel González al frente, pues es año electoral, deberá tomar una decisión con respecto al futuro de Djaló.