El aroma de las putxeras de alubias inundó ayer cada rincón de Loiu con motivo de la celebración del campeonato de Euskal Herria de la especialidad. Un evento que registró una gran participación, con un total de 140 ollas ferroviarias inscritas, la cifra más alta registrada hasta la fecha en este certamen, en una jornada en la que se vivió un gran ambiente con música en directo en el barrio de Zabaloetxe de la localidad.
Desde primera hora de la mañana, numerosas cuadrillas comenzaron a ocupar los soportales de la iglesia y la plaza del hogar del jubilado, mientras que en la plaza del ayuntamiento se instaló el centro de operaciones del jurado.
Los participantes, la mayoría curtidos en mil batallas gastronómicas, conocían a la perfección los requisitos necesarios para participar, la clásica putxera para la alubiada y los aderezos tradicionales: chorizo, morcillas, tocino, zanahoria, costilla y falda de vacuno, sin ser obligatorios todos ellos. En este sentido, las alubias de Tolosa fueron protagonistas, acompañadas de puerro, tomate, cebolla, pimiento rojo, pimiento verde, etc. Cada maestrillo tiene su librillo, pero la mayoría coincide en que la base del éxito es “tener buena alubia y muchas horas de cocción y , por supuesto, paciencia”. Fue una jornada en la que se vivió un gran ambiente. A este respecto, el alcalde de Loiu, Josu Andoni Begoña, destacó la gran participación de esta edición. “Estamos muy contentos porque este año se ha registrado el récord de putxeras, un total de 140, más que nunca”. En concreto, el certamen superó las cifras del año pasado, cuando se presentaron 110 putxeras. Además, el regidor se mostró orgulloso por el hecho de que la localidad de Txorierri se haya hecho un hueco entre los campeonatos más destacados de la especialidad. “En Balmaseda se celebra el campeonato internacional de putxeras, en Loiu el de Euskal Herria y en Bakio el de Bizkaia”, apuntó, al tiempo que agradeció la participación vecinal que hace posible llevar a cabo la organización de este multitudinario evento.
Madrugón y paciencia
Para elaborar una putxera de alubias que opte a competir entre las mejores en este tipo de campeonatos en los que el nivel es muy alto, resulta imprescindible madrugar y dedicarle mucho tiempo y cariño a los preparativos. Por ello, las cuadrillas más veteranas llegaron de noche para asegurarse un buen emplazamiento a resguardo de las posibles inclemencias meteorológicas. Así, al igual que otros años, el pórtico de la iglesia fue uno de los escenarios más cotizados, al igual que los soportales de la plaza del hogar del jubilado. “He venido a las siete de la mañana para empezar a preparar todo”, explicó Alfonso Onandi, vecino de Goierri de Erandio, que se instaló precisamente a cubierto junto al hogar del jubilado y que para el mediodía, como un reloj suizo, ya tenía a punto su putxera de la que desprendía un aroma exquisito. “Hemos quedado satisfechos, ahora a ver qué dice el resto de comensales”, señaló el chef de la cuadrilla.
A escasos metros de allí se ubicaron también los integrantes del grupo Etxeko Gizonak, de Mungia, que compartieron espacio junto a otros vecinos de Lemoiz. Desde primera hora se encargaron de las brasas y de la preparación de las putxeras Joseba Fernández Zuria, Andrés García e Isi Gallego. “Parece que nos han quedado buenas”, vaticinaron mientras las removían para darles el toque final.
Quien tampoco faltó a la cita fue el santurtziarra Hodei González, un habitual de este tipo de concursos gastronómicos, que preparó una putxera para alimentar a 25 almas hambrientas. “Este año hemos venido un poco tarde, casi a las ocho, y nos hemos puesto a hacer el fuego poco a poco, que es muy importante”, señaló. Con la alubia negra de Tolosa como ingrediente principal, uno de sus secretos es hacerlas poco a poco, con mucha paciencia y mimo para que queden en su punto. “He estado cerca de cinco horas cocinándolas”, resumió. No obstante, llegó con los deberes hechos de casa. “El caldo de carne previo también es muy importante”, desveló. Tanto él como su cuadrilla prepararon un total de cuatro putxeras, de las que dos de ellas llevaban su firma, y de las cuales seleccionó una para tratar de impresionar al jurado. “Esta es la buena, pero luego la valoración del jurado es un mundo porque a cada persona le gusta una cosa y el resultado puede ser diferente”, indicó. De momento, este año ya sabe lo que es llevarse una txapela, concretamente en el campeonato de Basauri, y ahora aspira a seguir cosechando éxitos en los próximos meses.
Sobre esta línea, el jurado, compuesto por ocho personas expertas, inició los preparativos para llevar a cabo la valoración de más de un centenar de putxeras a media mañana en la plaza del Ayuntamiento. En sus cartulinas apuntaron detalles como el aspecto de las putxeras antes de pasar a la degustación y profundizar en matices como el sabor y el punto de cocción. Un análisis minucioso y fundamental para poder coronar a los nuevos monarcas de Euskal Herria de la especialidad y repartir los suculentos premios, entre los que destacaron los 600 euros y txapela para el ganador; 500 euros para el segundo 500 y 400 el tercero, entre otros muchos.
Posteriormente, una vez presentadas todas las putxeras y apagado el fuego, llegó el mejor momento del día, la verdadera hora de la recompensa: sentarse a degustarlas y compartir mesa entre amigos para acto seguido disfrutar de una buena sobremesa. En concreto, la jornada incluyó una comida popular para cerca de 400 personas en el frontón, que estuvo animada por conciertos y, posteriormente, una verbena que prolongó el ambiente festivo hasta la noche.
Premios
Finalmente, por la tarde llegó el momento de la verdad con la entrega de premios. En total, se repartieron más de 50, entre los que destacaron el Euskal Herriko Saria, dotado con 600 euros, que fue para Xavier Zubiaga, de Sodupe; mientras que el segundo premio recayó en José Antonio Zumalakarregi, de Gernika; y el tercero fue Andrés Zarraga, de Sopela. También hubo premios locales, reservados a participantes de Loiu. El primero, dotado con 400 euros y txapela, se lo llevó Eduardo Sauto; el segundo, de 375 euros fue para Miren Itziar Llona; y el tercero, con 350 euros, para Ziortza Zarraga. Además, se reconoció la mejor putxera de cada herrialde – Bizkaia, Gipuzkoa, Araba, Nafarroa e Iparralde–, con un premio de 100 euros en cada caso.
Por último, el concurso también premió a la mejor foto sobre el evento publicada en redes sociales. Para participar, el único requisito era subir una imagen del concurso en las redes sociales Facebook, Instagram o X (Twitter) con el hashtag #putxerasloiu. En este caso, el premio fue de 50 euros, y el jurado valoró la calidad, la creatividad y la interacción.