Un objetivo común: seguir construyendo un mundo más sostenible, resiliente y responsable con las generaciones futuras. La cita de la quinta edición de los Lurra Sariak celebrada ayer volvió a convertirse en un punto de encuentro para reconocer el trabajo de quienes, desde distintos ámbitos, impulsan proyectos e iniciativas capaces de transformar la sociedad a través de la innovación, el compromiso ambiental y una mirada de largo recorrido para las próximas décadas.
El evento se celebró en un espacio tan singular como Yimby Bilbao, un entorno moderno y abierto que encajó perfectamente con el espíritu de unos premios que, edición tras edición, siguen creciendo como referente en el ámbito de la sostenibilidad y el medio ambiente. Una cita donde contamos con la presencia de la Presidenta de las Juntas Generales de Bizkaia, Ana Otadui; la Diputada Foral de Sostenibilidad y Medio Natural, Arantza Atutxa; el Director General de URA Agencia Vasca del Agua, Asier López Etxebarria; el Presidente del Consorcio de Aguas Bilbao Bizkaia, Kepa Odriozola y el Director General de DEIA, Ibon Mujika.
Los Lurra Sariak nacieron con la voluntad de reconocer iniciativas transformadoras y poner en valor a quienes trabajan diariamente para generar un impacto positivo en el territorio. Cinco ediciones después, los galardones se han consolidado como una plataforma de visibilización para proyectos innovadores y comprometidos con los grandes retos ambientales del presente y del futuro.
Comenzó la celebración de este año con el reconocimiento a SAITEC en la categoría de Ciencia. La empresa fue premiada por sus proyectos de investigación y desarrollo vinculados al ámbito del agua, un recurso esencial cuya gestión sostenible resulta cada vez más estratégica. A través de sus iniciativas, la firma ha demostrado cómo la innovación tecnológica y el conocimiento científico pueden convertirse en herramientas clave para avanzar hacia modelos más eficientes y respetuosos con el entorno.
En la categoría de Cambio Climático, el galardón recayó en Waste Lab Bizkaia por su impulso a la toma de decisiones ambientalmente eficientes. Su trabajo se ha convertido en un ejemplo de cómo la tecnología, el análisis de datos y la innovación aplicada pueden ayudar a reducir impactos ambientales y mejorar la gestión sostenible de los recursos. En un contexto marcado por la necesidad urgente de actuar frente al cambio climático, como reconocieron al recoger el premio, el primer actor en este sentido es el ciudadano de a pie que puede hacer mucho con su responsabilidad diaria y particular.
Otro de los reconocimientos de la jornada fue para Lurpelan y Obras Especiales, distinguidas en la categoría Agenda 21 que reconoce proyectos académicos y divulgativos alineados con planes municipales y estrategias de sostenibilidad local. Ambas entidades han integrado la sostenibilidad como eje transversal de su actividad a la hora de llevar a cabo la valoración de los recursos, la eficiencia ambiental y la economía circular en sus proyectos para reducir su impacto en el entorno que nos rodea.
La economía circular también tuvo un espacio protagonista en esta quinta edición gracias al reconocimiento otorgado a Gutram con el premio Biodegradagarriak. La entidad fue distinguida por su destacada labor en la reutilización de materiales de muy lenta degradación, promoviendo soluciones innovadoras orientadas a reducir el impacto ambiental. Su trabajo demuestra que es posible convertir residuos complejos en nuevas oportunidades, impulsando modelos de producción y consumo más responsables y sostenibles. La apuesta de Gutram representa además una muestra clara de cómo la innovación puede ir de la mano del compromiso ambiental y social.
La categoría Ura reconoció este año la labor de iAgua por su contribución a la protección, divulgación y puesta en valor del agua como recurso esencial. A través de su actividad informativa y divulgativa, iAgua se ha consolidado como un espacio de referencia para profesionales, entidades y ciudadanía interesada en la gestión sostenible del agua. El premio subrayó especialmente su capacidad para generar conocimiento compartido y fomentar una mayor conciencia sobre la importancia de cuidar un recurso imprescindible como es el agua.
Como cierre, uno de los premios más emotivos de la gala fue el galardón Bihotzez, concedido a Canal de Isabel II por sus iniciativas institucionales vinculadas a la Agenda 2030 y al desarrollo sostenible. El reconocimiento puso en valor el esfuerzo de la entidad por integrar criterios sostenibles en su actividad y promover acciones alineadas con los Objetivos de Desarrollo Sostenible. Más allá de la gestión del agua, el premio quiso destacar su implicación en proyectos con impacto social, ambiental y educativo, reforzando la idea de que las grandes transformaciones también necesitan compromiso institucional y visión a largo plazo.