Los arrantzales califican la costera de anchoa "entre regular y mala"

Las capturas de la flota vasca ascienden a cuatro millones de kilos desde el inicio de la campaña

03.06.2020 | 12:38
Descarga de anchoa en un puerto vasco

La flota vasca ha capturado alrededor de cuatro millones de kilos de anchoa desde el inicio de la campaña en abril hasta la fecha, una costera que los arrantzales califican de "entre regular y mala", según han informado fuentes de la Cofradía de Gipuzkoa.

La campaña de la anchoa empezó este año con 37 días de retraso respecto a las fechas habituales por la situación derivada de la pandemia del coronavirus.

Los barcos empezaron a faenar el 20 de abril y los arrantzales decidieron comenzar con una reducción del 40% en las capturas a la espera de ver cómo respondía el mercado y teniendo en cuenta factores como que las conserveras no estaban en ese momento al 100% de actividad.

En la actualidad, son unos 40 los barcos que siguen capturando anchoa y las restricciones en las capturas se han reducido al 20%.

Ello supone que los barcos grandes con más de 20 tripulantes tienen unas capturas máximas de 8.000 kilos al día y 6.000 kilos para los más pequeños cuando, al inicio, eran 6.000 kilos y 4.400 kilos, respectivamente, los topes establecidos.

Desde el inicio hasta ahora, la flota vasca ha capturado cuatro millones de kilos de anchoa y la campaña no concluirá hasta que se complete el cupo establecido de capturas.

Fuentes de las Cofradías han señalado que la campaña va "entre regular y mal" porque se empezó tarde la costera y la anchoa que se está capturando no es de "un gran tamaño". A ello se une que los precios han sido "bastante bajos". "De momento, no va bien", han afirmado.

Por otra parte, la flota vasca de cacea ha comenzado la campaña del bonito hace unos diez días, mientras la de cebo vivo no ha empezado porque continúan capturando anchoa.

Dada la pandemia por el coronavirus y para tratar de evitar contagios los barcos están aplicando distintas medidas de seguridad y los patrones toman la temperatura a los tripulantes antes de acceder a su interior, y cuentan con mascarillas y guantes. Asimismo, se establece un protocolo en las descargas para evitar aglomeraciones y se incide especialmente en la limpieza.