Parejas

Sin perdón

Jaka y Zabaleta, firmes líderes del parejas, aplastan a los colistas en un partido a modo de inventario

16.02.2020 | 06:16
Zabaleta demostró su potencia en el Labrit.

Duración: 38:30 minutos

Saques: 3 de Jaka. (Tantos 4, 14 y 16).

Faltas de saque: 1 de Jaka.

Pelotazos: Se cruzaron un total de 282 pelotazos a buena.

Tantos en juego: 3 de Víctor, 8 de Jaka y 3 de Zabaleta.

Errores: 4 de Víctor, 1 de Jaka, 7 de Mariezkurrena II y 1 de Zabaleta.

Marcador: 1-0, 1-1, 1-2, 2-2, 2-7, 4-7, 4-8, 4-18, 5-18, 5-21, 6-21 y 6-22.

Incidencias: Muy buena entrada en el Labrit de Iruñea en otra jornada de la liguilla de cuartos del Parejas.

bilbao - Y eso que José Javier Zabaleta entró frío, destemplado, al ralentí, a la caldera del Labrit. Suyo fue el primer error, el único en su extraordinario hoja de servicios. El de Etxarren se encumbró una vez más y demostró quién es el jefe del Parejas. Llevando a hombros a Jaka, diestro en el remate, comodísimo, fulminaron la resistencia de Víctor y Mariezkurrena II por un incontestable 22-6. Los perdedores solo fueron capaces de anotarse tres tantos. El resto fueron tres errores de Jaka y Zabaleta, líderes absolutos del Parejas, que desollaron al riojano y al navarro, atornillados en el sótano. En un duelo a modo de inventario, con el orgullo y la honra como únicos alicientes para sostener la tramoya, la diferencia entre ambas propuestas resultó sideral. Los 282 pelotazos certifican un pulso en una sola dirección. Cifras del Cuatro y Medio. Solo el inicio, con Zabaleta jugueteando en la ruleta del termostato para dar con la temperatura ideal, tuvo algo de interés. El resto fue un paseo militar. El ritmo marcial que impusieron los ganadores. No hubo disidencia posible.

En cuanto Zabaleta se fogueó, el de Etxarren, que juega con pala, fue una estampida de pegador insaciable e incansable que crucificó sin remisión a Jon Mariezkurrena, al que bombardeó desde todos los ángulos. Arrinconó al joven zaguero, apabullado por el infatigable Zabaleta, un zaguero excelso, inabordable por pegada, seguridad y solvencia, una maravilla que cubre cada recoveco de la cancha antes de engatillar, certero, de manera sucesiva, un misil tras otro. Zabaleta es un recital en sí mismo. Con semejante póliza de seguro a la espalda, Jaka juega sin retrovisor. No lo necesita. El delantero guipuzcoano solo está pendiente de resolver lo que acontece delante de su nariz y Jaka tiene olfato rematador. Así que dedica los días a la recolecta de la cosecha que gustosamente siembra el de Etxarren, varios cuerpos por encima del resto de contendientes en la zaga.

Lo de Zabaleta es un espectáculo incomparable. No hay zaguero que se le aproxime en semejante estado de forma. Menos aún Mariezkurrena II, con trazas de buen zaguero a futuro, pero aún en proceso de aprendizaje y maduración. Zabaleta destrozó a Mariezkurrena II entre las paredes del Labrit, su muro de las lamentaciones. Allí lo emparedó Zabaleta. Agobiadísimo, Mariezkurrena II trazó una tarde repleta de errores, sometido a los designios de Zabaleta y su derecha. Aislado, Víctor trató de encontrar algo de aire y se subió a la grupa del riesgo, pero lo suyo era una misión imposible. Con Zabaleta al comando, Jaka se gustó en el remate y ambos destrozaron a Víctor y Mariezkurrena II. Sin perdón.

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