Julen Agirrezabala estará varias semanas sin ocupar la portería del Valencia. El guardameta cedido por el Athletic abandonó entre lágrimas el encuentro entre el conjunto ché y el Celta en Balaídos (4-1) por una lesión que apunta a ser de gravedad. “En una acción entre el tercer y cuarto gol ha sufrido una lesión de isquiotibial, parece una lesión seria y veremos más en detalle en los próximos días”, explicó el técnico del Valencia, Carlos Corberán.

Así, a falta de un parte médico oficial, el jugador se sometió a un examen preliminar y el diagnóstico inicial no invita al optimismo: rotura fibrilar en la musculatura isquiotibial. Una lesión que, dependiendo de su grado, le dejará en el dique seco entre tres y ocho semanas. Con todo, el Valencia anunció que Agirrezabala será sometido este lunes a pruebas médicas para determinar el alcance exacto de su lesión, aunque en el club ché asumen que la ausencia del arquero puede ser prolongada.

Cabe destacar que el portero vasco llevaba arrastrando molestias desde hace varios días y que, por ello, ante el Celta jugó con una protección en esa zona de su pierna izquierda. Aguantó todo el partido hasta que en el minuto 94, cuando Hugo Álvarez disparó para hacer el cuarto gol del Celta, Agirrezabala no pudo ni lanzarse a por la pelota, incapacitado por el dolor en la zona desgarrada. Se tiró al suelo y ahí se quedó hasta que abandonó Balaídos entre lágrimas.

El Valencia había realizado ya los cinco cambios disponibles, así que Carlos Corberán tuvo que inventar un parche. Fue Pepelu, el capitán, quien se vistió con la camiseta de Agirrezabala, con el 25 a la espalda, y se colocó de portero para los 4 minutos que le restaban al partido.

En ese momento, Iago Aspas, en un acto de deportividad, pidió a los suyos dejar de apretar al Valencia y solicitó al cuarto árbitro no añadir más tiempo extra.

Cedido con opción a compra

A comienzos del pasado julio, el Athletic hizo oficial la cesión de Agirrezabala al Valencia. Un préstamo por el que Ibaigane recibió una compensación económica cercana al millón de euros y por el que el conjunto ché se reservaba una opción de compra no obligatoria cifrada en unos 12 millones.

Hay que recordar que la salida del donostiarra, con contrato con el Athletic hasta junio del 2027, se dio por la necesidad de seguir acumulando minutos de calidad en una temporada en la que quedaría únicamente relegado a la Copa puesto que Simón sería el portero de Valverde para Liga y Champions.