Sevilla 2 - 0 Barcelona

El Barça hace aguas en defensa y el Sevilla ya vislumbra la gran final

Messi se estrella contra Bono

11.02.2021 | 00:53
Koundé junto a Messi, dos de los grandes protagonistas del partido.

Sevilla 2

Barcelona 0

SEVILLA: Bono; Aleix Vidal, Koundé, Diego Carlos, Escudero (Min. 69, Rekik); Jordán (Min. 80, Gudelj), Fernando, Rakitic; Suso (Min. 82, Óliver Torres), En-Nesyri (Min. 69, Luuk de Jong), Papu Gómez (Min. 69, Munir).

BARCELONA: Ter Stegen; Júnior, Mingueza, Umtiti (Min. 90, Trincao), Jordi Alba; Busquets, Frenkie de Jong, Pedri (Min. 77, Riqui Puig); Dembélé, Messi, Griezmann.

Goles: 1-0: Min. 25; Koundé. 2-0: Min. 85; Rakitic.

Árbitro: Mateu Lahoz (Comité Valenciano). Amonestó a los locales Jordán, Escudero y Aleix Vidal y al visitante Jordi Alba.

Incidencias: Ramón Sánchez-Pizjuán, sin público.

El Sevilla ganó por 2-0 al Barcelona en la ida de las semifinales de la Copa y logró una valiosa ventaja para la vuelta tras un partido muy serio, en el que acertó ante el gol en momentos decisivos por medio de Jules Koundé e Ivan Rakitic, y en el que el Yassine Bono le amargó la noche a Leo Messi al abortar todos sus intentos.

Frente a un Barça al que le faltó claridad arriba y mayor solidez en defensa, el Sevilla, que aún no ha encajado ningún gol en esta Copa (12-0 de balance), se adelantó en el minuto 25 con un gran gol de Koundé y, aunque el equipo culé acosó en la reanudación a su rival con intentos vanos, en parte por el gran acierto de Bono, los andaluces ampliaron su renta en una contra culminada por Rakitic a 5 del final.



 

Sevillistas y culés encaraban el primer asalto de un duelo etiquetado con el tópico de final anticipada con bajas en ambos casos sensibles: cuatro recientes en el Barça, entre ellas la de Araújo y sin contar las de larga duración; y otras cuatro en el Sevilla, las de Lucas Ocampos y Jesús Navas las más determinantes.

Ambos llegaron a la cita en su mejor momento de forma: 7 triunfos seguidos en total los andaluces y 6 los catalanes, en su novena y decimotercera semifinal copera en lo que va de siglo, respectivamente.

Messi, el gran verdugo del Sevilla al haberle hecho 37 goles en 40 partidos, volvió a formar en ataque con Dembélé y Griezmann en un once con cambios. Además de regresar al medio campo Pedri y Frenkie de Jong, Ronald Koeman apostó en defensa por Júnior Firpo en la derecha y pasó a Mingueza al centro junto a Umtiti ante la lesión de Araújo y la suplencia de Lenglet, mientras que el argentino Papu Gómez cubrió la baja del extremo Ocampos en los locales.

El partido comenzó igualado y con intensidad, como se preveía. El primer aviso claro lo dio, cómo no, Messi a los 11 minutos, pero no aprovechó un magnífico pase a la espalda de la zaga de Griezmann al rematar sobre la marcha con la zurda y salvar a su equipo el meta Bono, con un despeje con el pie izquierdo.

El equipo de Julen Lopetegui también asustó a los de Koeman poco antes el ecuador del primer tiempo con un remate cruzado del francés Jules Koundé, incorporado al ataque, que salió ligeramente desviado. Así, seis minutos después, en el 25, el central galo logró el 1-0 con un gran gol de un fuerte tiro, también cruzado, tras recibir un balón de Fernando, irse con un caño de Umtiti y fusilar a Marc-André Ter Stegen.

Este mazazo hizo mella en el Barcelona, al que le faltó claridad. Sergio Escudero, de un fuerte zurdazo en el tiempo añadido, pudo lograr el segundo, pero Ter Stegen lo evitó con un despeje magistral.

En la reanudación, el Barcelona, obligado por su marcador adverso y herido en su amor propio por sus sombras en ataque, apretó más, dominó, tuvo más el balón. Messi asumió sus galones y, mucho más activo ahora, trató de generarle problemas al rival con su movilidad y sus remates, como uno desde la frontal del área a los 67 minutos, tras apoyarse en Frenkie de Jong, que desvió Bono.

En plena ofensiva azulgrana, Messi volvió a demostrar que no tenía el punto de mira afinado.

Con el Barça volcado, el que no perdonó fue Rakitic, aprovechando un error de Umtiti y fusiló a Ter Stegen. Un gol, muy valioso, y que no celebró. Messi tuvo la última y se topó de nuevo con Bono.