Copa

El Barakaldo sigue adelante

El conjunto fabril elimina al Villarrubia después de empatar a cero en el descuento y seguido lograr el pase en la tanda de penaltis

19.12.2019 | 06:20
Los futbolistas del Barakaldo, eufóricos tras doblegar al Villarrubia.

Barakaldo0 (5)

Villarrubia0 (3)

BARAKALDO: Rabanillo, Aguirrezabala, Galán, Gándara, Julen López, Carles Marc (Min. 88, Samu Álex), Doncel, Adri Hernández, Juan Delgado (Min. 91, Iriondo), Kevin (Min. 58, Olaizola) y Óscar Fernández (Min. 78, Héctor).

VILLARRUBIA: Samuel, Ricardo, Carlos Martínez (Min. 114, Nacho), Víctor, Seoane (Min. 100, Pablo), Diego, Copete, Fran (Min. 72, Moreno), Arribas, Julio (Min. 84, Javi González) y Carlos García.

Goles: Penaltis: 1-0: Galán. Falla Copete. 2-0: Héctor. 2-1: Javi González. 3-1: Adri Hernández. 3-2: Diego. 4-2: Julen López. 4-3: Pablo. 5-3: Olaizola.

Árbitro: Sesma Espinosa, riojano. Mostró cartulina amarilla a Óscar Fernández, Carles Marc, Olaizola y Julen López por el Barakaldo y a Copete por el Villarrubia.

bilbao - El Barakaldo obtuvo una sufrida clasificación ante el Villarrubia en la que solo los penaltis permitieron imponerse al conjunto de Hernán Pérez, que tuvo que sudar tinta para eliminar al conjunto manchego. No fue un partido atractivo para el millar escaso de espectadores congregado ayer en el municipal barakaldarra aunque en esta ocasión obtuvieron recompensa, no como la temporada pasada, cuando el enfrentamiento contra la Mutilvera acabó en penaltis y además en eliminación.

En un encuentro trabado, con infinidad de interrupciones y escaso de ritmo y ocasiones, en que ambos conjuntos se mostraron desacertados cuando estuvieron de cara a la meta, más de uno agradeció la invención de la tanda de penaltis. Si no hubiera sido por ellos, el encuentro bien se podría haber eternizado sin que ninguno de los conjuntos perforara la meta rival.

Hubo que esperar casi un cuarto de hora para ver la primera ocasión, y no fue para los locales. En un córner desde la izquierda botado por Fran y peinado por Carlos Martínez, Víctor remató fuera muy forzado, casi sin ángulo. El Barakaldo, probando fortuna solo a balón parado pero sin puntería, tan solo comprometió la meta de Samuel en una jugada en que Juan Delgado se plantó solo pero en fuera de juego y en un córner desde la derecha rematado a la derecha del marco por Galán, junto al primer poste.

En la segunda mitad se animaron algo las cosas aunque con igual resultado, es decir, con ineficacia. El Villarrubia fue de más a menos. Suyas fueron las primeras ocasiones tras la reanudación ante un Barakaldo que en algún momento dio la impresión de no ir con él la cosa. Un centro envenenado de Seoane que salió por encima de Rabanillo, un disparo de Carlos Martínez desde fuera del área detenido en dos tiempos por el guardameta y una falta botada nuevamente por Carlos Martínez al lateral de la red precedieron la mejor jugada para los visitantes, en que Diego tuvo dos opciones ante Rabanillo a centro de Copete: La primera la detuvo el meta y el rechace lo envió fuera el interior.

Al Barakaldo le costaba un mundo aproximarse al área blanquiazul de los manchegos, que pese a ocupar puestos de descenso en liga se mostraban superiores, por momentos, al conjunto fabril. Sin embargo, los de Hernán Pérez resurgieron en la recta final, cuando el encuentro ya enfilaba la prórroga. Adri Hernández no llegó por poco a un centro raso de Juan Delgado -la defensa envió a córner- y después el guardameta tuvo que intervenir en un barullo tras un córner.

Visto lo visto durante los noventa minutos, estaba claro que la prórroga no aportaría nada novedoso y así fue. En media hora solo hubo una ocasión para cada equipo y el primero en probar fue, nuevamente, el conjunto blanquiazul. Rabanillo detuvo junto al primer poste un disparo de Diego escorado a la derecha. El Barakaldo tuvo la clasificación en un disparo de Héctor rechazado por el portero y rematado defectuosamente por Samuel. Los penaltis terminaron con el tormento. Copete falló el segundo lanzamiento del Villarrubia y el Barakaldo se mostró impecable desde los once metros. El bombo espera a los fabriles.

Noticias relacionadas