Entrenador del Lenovo Tenerife

Txus Vidorreta: "Que la Final Four sea en Bilbao supuso una motivación extra y un aumento de la presión"

El técnico bilbaino afronta desde el viernes la Final Four de la Basketball Champions League con la ilusión de poder ganar en casa un título europeo que ya logró en 2017

04.05.2022 | 00:16
Txus Vidorreta, entrenador del Lenovo Tenerife.

¿Cómo llega el Lenovo Tenerife a esta Final Four?

—Creo que llegamos bien. Hemos tenido un mes de abril muy exigente, con diez partidos en treinta días y muchos viajes. Desde Tenerife a Valencia, a Málaga, a Turquía en medio de partidos... Hemos hecho miles de kilómetros, pero el equipo ha competido bien, no tenemos ningún lesionado y llegamos en buen momento, con mucha moral después de haber obtenido buenos resultados en todo lo que llevamos de 2022.

Por la tradición del club en la BCL y por lo difícil que es competir contra trasatlánticos en la ACB, ¿es este su Día D y Hora H de la temporada?

—No te diría tanto porque somos un equipo que nos gusta estar a tope en todas las competiciones, esa es la razón por la que podemos estar a menudo en semifinales de Copa. Es verdad que el equipo ha hecho una magnífica segunda ronda en la BCL después de eliminar al subcampeón de la pasada edición, el Pinar Karsiyaka, y una vez que vimos que iba a ser muy difícil igualar o superar el tercer puesto que obtuvimos el año pasado en Liga Endesa nos focalizamos en tratar de superar los cuartos de final que logramos en 2021 en Europa, algo que ya hemos logrado. Ahora, queremos nuestra tercera final.

¿Qué supone para un bilbaino de pro jugarse un título europeo en su casa? La vida no da muchas oportunidades de estas...

—Es cierto. Cuando me enteré que Bilbao organizaba la Final Four supuso una presión extra. Todos los años que había dirigido al Tenerife en esta competición había disputado las fases finales y me decía: ¡no será esta que se organiza en Bilbao la que falle! Supuso una motivación extra y también un aumento de la presión, algo que hemos llevado bien. Nos enteramos justo después de clasificarnos para el Top 16 y ahí hicimos un 6-0 que unido al 2-0 del play-off nos hace llegar invictos desde que me enteré de la noticia. A partir de ahí, supone jugar delante de tu gente, tus amigos, tu familia, la afición de tu club, que seguro que una parte importante va a estar ahí... Sobre todo, tener la oportunidad de ganar un título en Bilbao... ¿Qué más puede pedir un bilbaino? He tenido la suerte de ganar dos en Tenerife con el Canarias, la oportunidad de ganar títulos importantes en Bilbao con el Bilbao Basket y esta es una competición europea cada vez con más nivel. Que su resolución se dispute en Bilbao es una motivación aún mayor. En esas estoy, una vez que me he clasificado lo que quiero es que mis jugadores jueguen un buen baloncesto porque estoy seguro de que no se puede ganar una Final Four sin jugar bien.

¿Ganar esta Final Four sería el culmen de su carrera?

—Está claro que los entrenadores modestos y de equipos modestos no tenemos muchas oportunidades de sumar títulos al máximo nivel. Con el Canarias he tenido la suerte de ganar una Champions y una Intercontinental, ahora tenemos la oportunidad de ganar otra... En este momento sería algo equiparable a cuando conseguimos ascender categorías con el Bilbao Basket o cuando logramos esos dos títulos internacionales y como sería lo más reciente pues sí que sería lo más importante.

Tendrá muchas caras conocidas en la grada del Bilbao Arena...

—Por supuesto. Familia, amigos, conocidos, compañeros, gente que ha jugado o entrenado conmigo... Sé que la gente del baloncesto está volcada con esta Final Four porque es una oportunidad de ver baloncesto de calidad y porque además llego yo y tengo la fortuna de tener mucha gente que me tiene mucho cariño en el mundo del baloncesto de Bilbao, algo que me demuestran año tras año, tanto en particular con mis amigos como cuando el público de Miribilla me recibe en los partidos.

Con usted y cinco exjugadores del Bilbao Basket, al Lenovo Tenerife se le pone la etiqueta de equipo local. Nunca está de más en estas competiciones tener al público de su lado.

—Creo que el equipo local será el Manresa porque su público es el que lo tiene más fácil para mover aficionados hasta Bilbao. Desde Tenerife lo tenemos muy difícil. Son muchos días de competición y para el fin de semana tanto los aviones como los hoteles estaban un poco disparados. Una persona de Manresa, en cambio, puede coger un autobús por la mañana y volver por la noche. Eso desde Tenerife no se puede hacer. Pero en la primera semifinal lo compensaremos seguramente con la presencia de ese público de Bilbao que estoy convencido de que va a estar ayudándonos y empujándonos cuando lo necesitemos, además de nuestros aficionados de Tenerife, que en un número importante van a acudir también. ¡Y esa gente de Amorebieta que estoy seguro que también va a estar apoyándonos!

¿Cómo analiza esta Final Four?

—El Hapoel Holon es un equipo con jugadores con pasado ACB como Joe Ragland, un magnífico base, o más recientemente tres exjugadores del Burgos de este curso: Steve Zach, Hayden Dalton y Tyrus McGee. Es un equipo que juega muy bien a baloncesto y ha sabido sobreponerse a un cambio de entrenador a mitad de temporada. Han eliminado al Estrasburgo, que el año pasado nos dejó a nosotros en la cuneta en cuartos y tenemos máximo respeto. El Ludwigsburg es un equipo muy incómodo que juega con mucho ritmo. Tiene nueve americanos, por lo que por normativa debe dejar a dos fuera de cada convocatoria. Y el Manresa todos sabemos cómo ha jugado este año, a un nivel altísimo. Las dos semifinales son muy igualadas y no es un tópico decir que cualquiera de los cuatro equipos puede ganar.

Es el entrenador con más partidos y victorias en esta competición europea. ¿Qué le dice ese dato?

—Que soy el que más temporadas llevo jugándola. De las seis ediciones que ha disputado mi equipo yo he estado en cinco y lo importante es que en todas nos hemos clasificado para la fase final, tres Final Fours y dos Final Eights, jugando además dos finales. En todas esas campañas hemos tenido un récord de victorias alto, en la actual especialmente. Se queda en una anécdota que puede que para mis hijos sea importante en el futuro, pero no para mí cuando estoy a escasos días de disputar una semifinal (risas).

Hace semanas escaló al séptimo puesto en el 'ranking' de técnicos con más partidos en la ACB, a tiro de piedra del 'Top 5'. ¿En qué momento de su carrera se ve?

—Estoy viviendo mis mejores años. Lógicamente, los más bonitos fueron los nueve que estuve en Bilbao porque se lograron objetivos deportivos importantes, como los ascensos o empezar a colocar al equipo en el panorama nacional e internacional. Pero, tras mi salida de Estudiantes, mi llegada a Tenerife supuso encontrar mi alma gemela. El CB Canarias es para mí una especie de nuevo Bilbao Basket en el que hemos podido trabajar codo con codo ampliando la ambición del club y me he sentido a gusto desde el principio. Tan a gusto que tras irme a Valencia me reclamaron para volver cuando se enteraron de que no continuaba allí. Dicen que segundas partes no son buenas, pero en nuestro caso están siendo mejores. Me siento muy a gusto en Tenerife, tanto en el club como en la isla, mi familia también y todo ayuda a que esté obteniendo los mejores resultados de mi carrera con un equipo de perfil medio que se codea con los altos presupuestos de la competición.

Al principio de su carrera, cuando salía algún dato suyo sobre partidos dirigidos en la máxima categoría, solía recalcar los que le 'faltaban' después de que su ascenso con el Cajabilbao no se concretara en los despachos. ¿Aún lo recuerda?

—¡Claro! No es que me obsesione, ni mucho menos, pero claro que recuerdo que ya habíamos subido en 1994. Pero como el deporte de la canasta, tan bonito en la cancha, es tan extraño a nivel de gestión se inventaron el tema de los cánones económicos que limitan derechos deportivos y a mí, en concreto, me quitaron unos cuantos años de entrenar en ACB teniendo en cuenta lo que ha sucedido después. Aunque también podría haber pasado que yo no estuviera preparado y igual que aparecí habría podido desaparecer. No me lamento pero es un hecho constatable, igual que este año deberíamos haber estado jugando la Euroliga este año porque fuimos terceros en la ACB el pasado año.

"Con el Tenerife siempre he disputado las fases finales de la BCL y cuando me enteré que esta era en Bilbao me dije: ¡no será esta la que falle!"

"Tengo la fortuna de tener mucha gente que me tiene mucho cariño en el mundo del baloncesto bilbaino, me lo demuestran año tras año"

"El Tenerife es para mí una especie de nuevo Bilbao Basket; aquí estoy obteniendo los mejores resultados de mi carrera"


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