EuroCup

Un sueño con un duro final

27.02.2020 | 06:15
Ocete intenta una bandeja ante la oposición de Anna Gómez.

El Lointek Gernika pone fin a su andadura en la EuroCup al caer contra el Valencia Basket de manera holgada en un encuentro donde el porcentaje de triples fue decisivo

Valencia Basket72

Lointek Gernika50

VALENCIA BASKET: Gómez (7), Casas (10), Brown (13), Abalde (2), Tirera (10) -cinco inicial-, Segura (0), Gari (0), Cotano (2), Buch (14), Raman (8) y Reisingerova (6).

LOINTEK GERNIKA: Ocete (8), Dietrick (10), Arrojo (6), Roundtree (6), Milic (17) -cinco inicial-, Lo (2), Díez (0), Molina (1), Mazionyte (0) y Ariztimuño (0).

Parciales: 12-19, 29-31 (descanso), 49-42 y 72-50.

Árbitros: Karakatsounis, Sakaci y Marziali.

Incidencias: 2.500 personas en la Fuente de San Luis.

Bilbao - La aventura del Lointek Gernika en la EuroCup llegó a su fin en la Fuente de San Luis de Valencia. Lo hizo, tal vez, de una manera demasiado dolorosa, no haciendo justicia a su andadura brillante. Las gernikarras chocaron de lleno contra un rival mucho más entero y que aprovechó a la perfección su amplitud de plantilla para llevarse la eliminatoria con holgura. El sueño del equipo de la villa foral solo duró hasta el descanso, hasta que las locales empezaron a anotar desde fuera y el cansancio se acentuó propiciado por un marcador cada vez más desfavorable. El Lointek llegó a ganar por nueve puntos, pero las valencianas dieron la vuelta al marcador, no hubo capacidad de reacción y el partido acabó en 72-50.

El Lointek Gernika sufrió mucho para desplegar su juego ofensivo. En los primeros minutos, las gernikarras pillaron con el pie cambiado al Valencia Basket y fueron muy agresivas de cara al aro, lo que les sirvió para anotar canastas sencillas. Pero una zona, ese viejo enemigo de las vizcainas, volvió a ser causa de cortocircuito y paró de lleno la ofensiva. El conjunto local supo colapsar muy bien su zona y cerró a la perfección las penetraciones. Las valencianas sacrificaron la defensa sobre el tiro de tres puntos para acabar con el caudal más efectivo de las visitantes y la estrategia no pudo funcionarles mejor. El Lointek estuvo negado desde los lanzamientos de larga distancia y solo anotó un triple en sus quince intentos. Los tiros de tres puntos fueron la perdición para las pupilas de Mario López. Mientras, el aro pareció minúsculo para ellas, el Valencia encontró un filón a base de triples. Reventó así el encuentro y sus once triples con porcentajes superiores al cincuenta por cien le permitieron gozar en un encuentro llamado a la igualdad.

El marcador en contra y las opciones menguando con el paso de los minutos fueron mellando poco a poco la resistencia vizcaina. El Lointek Gernika llegó con las fuerzas justas, mermado por las lesiones sufridas en las últimas semanas y con varias jugadas entre algodones. El buen juego de la primera parte no pudo tener continuidad en la segunda. Las gernikarras pelearon hasta el final, pero en los últimos minutos les faltó esa pizca de ritmo necesaria para poder luchar contra un equipo con una rotación muy larga, que con cada cambio metió una marcha más al partido y terminó por hundir al Gernika.

GRAN INICIO La derrota sufrida por el conjunto dirigido por Mario López fue amplia. Sin embargo, en los primeros minutos la afición gernikarra encontró muchas razones para ilusionarse con una posible remontada. El Lointek supo jugar muy bien de inicio y se mostró agresivo de cara al aro. Los puntos llegaron con regularidad y en defensa las jugadoras visitantes aparecieron en todos los lados. Las rápidas manos permitieron muchos robos que dieron lugar a buenos contraataques y a un juego veloz con el que las vizcainas disfrutaron. Una contra finalizada por Blake Dietrick puso el 8-17, la máxima diferencia y a un punto de igualar la eliminatoria, pero el Valencia se recompuso de la mano de Julia Reisingerova.

Las buenas sensaciones se mantuvieron en el segundo cuarto y la conexión entre Dietrick y Milic siguió dando puntos al Lointek Gernika. Pero la entrada de Roso Buch revolucionó el encuentro. La catalana anotó dos triples para igualar el encuentro a 27 y su visión de juego dio muchos problemas a las gernikarras. El partido cambió drásticamente y el acierto de Buch se contagió a sus compañeras en la reanudación. Seis triples en el tercer cuarto, cuatro de ellos seguidos, pusieron el 49-40 en el electrónico y la eliminatoria quedó sentenciada. El Gernika quiso luchar, pero faltó tiempo y la energía necesaria.

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