Dos unidades que funcionan como una

El Bilbao Basket ha logrado en este arranque de curso que su rendimiento y nivel de intensidad se mantengan inalterables esté quien esté en cancha

09.02.2020 | 18:50
Iván Cruz lucha por un balón con Youssoupha Fall en el derbi de Miribilla

El Bilbao Basket ha logrado en este arranque de curso que su nivel de intensidad se mantengan inalterables

BILBAO. El estilo de juego puede variar -lo ha hecho de la LEB Oro a la ACB-, se pueden realizar ajustes tácticos según el rival o el momento del partido, pero la exigencia de intensidad máxima, de cada jugador y en cada momento, debe permanecer inalterable desde el salto inicial hasta el pitido final. El técnico catalán exige entrega sin reservas, nada de aflojar en un lado de la cancha para rendir en el otro y poder permanecer así más tiempo bajo los focos. El jugador que afloja va al banquillo y es otro el que ocupa su lugar.

El pasado curso, con una plantilla profundamente armada para luchar por el ascenso, ya montó un sistema de rotaciones que se basaba en relevos cortos y constantes que permitían a los actores principales llegar descansados al tramo final de los duelos -su jugador más utilizado, Jaylon Brown, no pasó de los 23 minutos por cita y otros ocho de sus pupilos jugaron más de 18 de media- y este ejercicio, en una categoría superior, con aspiraciones muy distintas y con un fondo de armario en teoría menos lustroso atendiendo al nuevo ecosistema, mantiene una apuesta similar. Nadie llega a los 30 minutos de media incluso habiéndose jugado un partido con doble prórroga. Axel Bouteille es el jugador más utilizado (28,4 por partido) y un total de ocho jugadores -Jonathan Rousselle, Arnoldas Kulboka, Ondrej Balvin, Jaylon Brown, Ben Lammers, Rafa Martínez y Thomas Schreiner, además del alero galo- juegan más de 17.

Existen técnicos que apuestan por exprimir a sus primeros espadas como vía más factible para poder acceder al éxito. Mumbrú, por contra, ha conseguido en este magnífico arranque de curso, saldado con tres victorias en los primeros cuatro encuentros, que su Bilbao Basket sea totalmente reconocible esté quien esté en cancha. En el choque inaugural ante el Tenerife, la coincidencia en pista de cinco jugadores que el anterior curso militaron en LEB Oro, cuatro de ellos como hombres de negro -Schreiner, Brown, Iván Cruz y Lammers- más Sergio Rodríguez, parecía algo anecdótico, pero ha ido repitiéndose en el resto de encuentros y no como algo puntual o circunstancial, sino como una rotación habitual, consolidada y en la que se tiene plena confianza desde el cuerpo técnico. Por ejemplo, el domingo ante el Baskonia ese fue el quinteto que jugó los dos minutos y medio previos al final del tercer acto y los tres primeros del cuarto final. Y lo mejor de todo es que el rendimiento del equipo no descendió ni un ápice con ellos en pista, algo que tampoco ocurrió en los partidos anteriores.

COMPLEMENTARIOS

Ese está siendo, por el momento, el gran éxito del Bilbao Basket, del cuerpo técnico y de los jugadores, en este arranque de curso, que más allá de aciertos o momentos puntuales de inspiración o bloqueo su modus operandi es totalmente reconocible en todo momento, en cualquier circunstancia y sean quienes sean los actores que en ese momento se encuentren bajo los focos. En esta versión del conjunto vizcaino, no existen grandes picos de rendimiento dependiendo de la unidad que se encuentre en pista porque las dos funcionan como una sola, se complementan y se retroalimentan.

Pese a que no se trata de una estadística del todo significativa, los tres jugadores con mejor diferencial de puntos a favor y en contra son Lammers (+4,5), Brown (+4,3) y Sergio Rodríguez (+3,8), que arrancan los encuentros desde el banquillo. Los estadounidenses han brillado con luz propia en este arranque de curso, pero el alero canario también ha cumplido con creces cada vez que ha saltado a escena. Aunque sus números no sean tan vistosos, su trabajo defensivo cada vez que sustituye a Bouteille es notable y el domingo atrapó tres rebotes ofensivos importantísimos para el éxito final. Y ahí está también el caso de Cruz, con magníficos chispazos ofensivos en este arranque de curso y que demostró ante el Baskonia que puede formar junto al recientemente reaparecido Emir Sulejmanovic y Kulboka una más que solvente rotación de ala-pívots. Cada uno aportando su granito de arena a la mezcla, como todo el bloque.

Los datos

Jugador / Minutos por partido

Axel Bouteille28,47

Jonathan Rousselle26,19

Arnoldas Kulboka25,07

Ondrej Balvin24,11

Jaylon Brown22,53

Ben Lammers21,10

Rafa Martínez19,42

Thomas Schreiner17,00

Sergio Rodríguez12,41

Emir Sulejmanovic10,30

Iván Cruz8,36

Tomeu Rigo0,13