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Rahm resiste a golpe de genialidades

Sin estar brillante, firma un golpe bajo par en la primera ronda del PGA Championship

Rahm resiste a golpe de genialidadesEFE

Jon Rahm sobrevivió a golpe de genialidades a una primera jornada del PGA Championship no demasiado brillante. El golfista de Barrika, que jugó junto a Rory McIlroy y Jordan Spieth, firmó una tarjeta de 69 golpes, uno bajo par, en Aronimink, pese a que cometió tres bogeys. Su juego desde el tee no estuvo a su mejor nivel, pero lo compensó alrededor de los greenes, salvo en un par de hoyos, para restar cuatro golpes a su tarjeta. Tras arrancar con un bogey en el hoyo 19, el primero de su recorrido ayer en Aronimink, enlazó ocho pares consecutivos hasta que en el 1 cometió otro bogey que podía ponerle complicadas las cosas.

Tras el albatros de la semana pasada en Virginia, Rahm volvió a embocar desde la larga distancia, desde la calle y desde casi 90 metros en el hoyo 2, para hacer un eagle y poner su tarjeta al par en ese momento. “Es gracioso porque en el 16 o el 17 escuchamos a alguien meterla desde fuera en el 11. Pensé que muchas veces se ven ese tipo de golpes en los grandes por televisión, pero rara vez puedes vivir uno en persona. Y una hora después voy y lo hago yo mismo”, comentó después.

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En el 7, perdió otro golpe, pero su reacción fue inmediata con un birdie en un par 3 y un birdie canónico en el 9, el segundo de los pares 5 del recorrido tras dejar su bola al lado de la bandera con el segundo golpe. El balance de la jornada fue satisfactorio para Jon Rahm en un campo complicado ya que “las calles parecen anchas, pero con esas ondulaciones se juegan mucho más estrechas y el rough te castiga incluso cuando parece que tienes la bola en buena posición. Además, hoy las banderas no estaban fáciles”.

Rahm tuvo que explicar también el incidente que sufrió con un espectador: “En mi segundo golpe, la bola salió muy larga y no a buen lugar. Frustrado, intenté hacer un swing sin bola, justo por encima del césped, levanté un trozo y, por desgracia, le di a un voluntario en el hombro y en la cara, lo que me dolió muchísimo. Por eso tuve que pedir disculpas. Tengo que encontrar la manera de localizarlo para darle un regalo porque es imperdonable y algo que se podría haber evitado por completo. Ya fuera mi intención o no, simplemente no estuvo bien”.