La huelga indefinida que mantenía paralizada la actividad de la acería de Tubos Reunidos, en Amurrio desde el pasado 16 de marzo ha quedado oficialmente suspendida este viernes. Tras la declaración de concurso voluntario de acreedores que afecta a siete sociedades del grupo empresarial, la mayoría del comité de empresa —ostentada por los sindicatos ELA, LAB y ESK— ha decidido poner fin a casi dos meses de inactividad ininterrumpida para adentrarse en lo que han bautizado como una "nueva fase de lucha". Han sido 96 días desde que comenzaron los paros y dos meses de huelga indefinida, desde el 16 de marzo.

Horas después, los tres sindicatos anunciaban las dos primeras jornadas de huelga de 24 horas: el 26 –coincidiendo con la reunión con el juez y el administrador concursal– y el 28 de mayo. Asimismo, afirmaron que “a partir de ahora” intensificarán la “exigencia de responsabilidades a las instituciones”, por lo que solicitarán reuniones al Gobierno Vasco, al Departamento de Industria, a la Diputación “y al resto de agentes implicados” para exigir “explicaciones, transparencia y compromisos claros respecto al futuro industrial de Tubos Reunidos”.

“Queremos dejar claro que entramos en una nueva fase de lucha, en la que seguiremos movilizándonos y llamando a todas las puertas necesarias para garantizar el futuro de todos y todas”, señalaron.

La decisión se ha comunicado tras una asamblea informativa celebrada en la propia planta alavesa. Según Zuriñe Miranda, representante del comité de ELA, sindicato mayoritario, el paso de la compañía a manos de una administración concursal supone un "cambio de escenario que obliga a realizar un análisis serio, responsable y colectivo". Aunque desde ESK se defendió inicialmente la continuidad de la huelga, finalmente las tres fuerzas mayoritarias han consensuado la suspensión para replantear la estrategia, denegando, según fuentes sindicales, la petición de una parte de la plantilla de someter la decisión a votación.

A pesar de la vuelta al trabajo, los sindicatos han dejado claro que "la suspensión no equivale a una rendición". El comité tiene previsto convocar paros de 24 horas durante las próximas semanas y advierte de que la huelga indefinida podría reactivarse "si la situación lo requiere".

La defensa de la huelga y el origen del conflicto

Durante la lectura del comunicado, la portavoz del comité se ha esforzado en desmontar el relato que responsabiliza a la huelga de la crítica situación de Tubos Reunidos. "El problema nunca fue la plantilla ni las condiciones laborales; sigue siendo financiero, industrial y de gestión", han subrayado.

De hecho, los representantes de los trabajadores han recordado que la propia documentación presentada por la dirección para solicitar el concurso de acreedores no señala el paro laboral como origen de su insolvencia inminente, sino que es fruto de "años de mala gestión, de imposiciones y de una absoluta falta de transparencia". Lejos de asumir culpas, ELA, LAB y ESK han reivindicado la utilidad de la movilización: aseguran que, de no haberse plantado, el Expediente de Regulación de Empleo (ERE), el cierre de la acería y la externalización de la logística ya estarían "consolidados".

Fractura sindical y próximos pasos judiciales

El conflicto también ha evidenciado una profunda brecha en el seno de la representación laboral. El comité, conformado por 21 delegados (ocho de ELA, cinco de UGT, cuatro de LAB, dos de CCOO y dos de ESK), ha escenificado en los últimos días la división de la plantilla.

El pasado 7 de mayo, una asamblea impulsada por un 25% de los trabajadores y respaldada por UGT y CCOO acordó poner fin a la huelga por aplastante mayoría (232 votos a favor frente a 1 en contra y 1 abstención), lo que llevó a varios operarios a reincorporarse a sus puestos este mismo martes. Las fuerzas mayoritarias (ELA, LAB y ESK), que no reconocieron la legitimidad de dicha votación, han criticado este viernes aquella convocatoria, asegurando que se desarrolló "en un contexto de enorme presión mediática y empresarial" destinado a dividir a la plantilla.

Con el ERE y las medidas planteadas por la empresa actualmente en suspenso debido a la entrada en concurso, el foco se traslada ahora a los tribunales. La Sección Civil del Tribunal de Instancia de Gasteiz, con competencias en Mercantil, ha citado el próximo 26 de mayo a la administración concursal, a la empresa y a los representantes de los trabajadores. El objetivo de la vista será determinar si procede o no continuar con la tramitación de las medidas colectivas, en un encuentro que marcará el rumbo definitivo del futuro industrial y laboral de la emblemática acería alavesa.