En mayo, el director general del Guggenheim Bilbao, Juan Ignacio Vidarte, anunciaba que dejaba el cargo tras 33 años de su vida dedicados a este proyecto, de los cuales 27 ha ocupado la dirección. Formó parte del equipo que lo esbozó como idea, lo imaginó como plano y lo inauguró como una de las pinacotecas más vanguardistas del momento. Vidarte, el primer y único director del museo, que consiguió transformar Bilbao, se va, aunque seguirá vinculado al Guggenheim Bilbao como director Emérito con funciones consultivas y participando en las reuniones del Patronato, y en la Fundación Guggenheim en las iniciativas internacionales de carácter estratégico relacionadas con la Constelación de museos.

Mientras tanto, el proceso iniciado para designar a su sucesor o sucesora, continúa “en marcha” y no hay “fecha marcada” para que se anuncie su identidad, según explicó ayer Vidarte, quien anunció que se han presentado candidaturas “muy amplias”. Según Vidarte, entre los aspirantes hay “mujeres y hombres del País Vasco, así como de España y fuera de España”.