Carlos Ollo Razquin continúa su serie de 'noir' rural con 'Mortaja de barro'

La aparición de un cadáver momificado en el embalse de Eugi es el detonante de esta tercera entrega

27.01.2021 | 00:47
El escritor navarro Carlos Ollo Razquin ha escrito el tercer volumen de las aventuras del inspector Faustino Villatuerta.

El pueblo de Eugi y su embalse, donde aparece flotando un cadáver amortajado tras años bajo las aguas, son el escenario donde se desarrolla Mortaja de barro, la última entrega de la serie de noir rural del escritor navarro Carlos Ollo Razquin. La novela, publicada por la editorial donostiarra Erein, presenta así una historia que, con la investigación policial como telón de fondo, indaga en temas como la memoria y la violencia de género. Este tercer volumen es la continuación de las anteriores publicaciones ¿Quién con fuego? (2015) y A la luz del vino (2018).

"Siempre hay cierto miedo de no saber mantener el ritmo de una serie que tiene vocación de durar, de encontrar una historia que tenga pegada y que se mantenga al nivel de las anteriores...", reflexiona Carlos Ollo Razquin (Iruñea, 1972) sobre Mortaja de barro, cuya inspiración encontró por casualidad, en una visita a Eugi y su embalse. El resto, dice, fue ponerse a maquinar hasta tejer una historia que si bien es la tercera entrega de la serie, puede leerse de forma independiente, ya que "en los primeros capítulos se incluyen pinceladas de los personajes".

rescatar secretos del pasado
 

Las aguas cubren la memoria. Así comienza la sinopsis de Mortaja de barro, como anticipo del juego entre pasado y presente que es el relato, donde ciertos secretos que parecían enterrados por el tiempo, van saliendo a flote en una investigación protagonizada por los personajes de las anteriores entregas: el inspector Faustino Villatuerta, su hija la oficial Nerea Villatuerta y el subinspector Javier Erro. El trío volverá a investigar un crimen en territorio navarro, en esta ocasión en Eugi y su embalse, donde aparece flotando un extraño cuerpo amortajado, que al parecer estaba enterrado en el fondo del pantano.

La investigación de este hallazgo reabrirá heridas del pasado entre los vecinos del pueblo, rescatando hechos hasta entonces olvidados y cuyo epicentro parece ser la extraña desaparición de una joven décadas atrás. Una joven, eso sí, a quien sus hermanos, supervivientes de una familia excesivamente tradicional y estricta, todavía no han olvidado.

"Me gusta jugar con eso. En los pueblos todo lo que ocurre dura más tiempo, las rencillas o las envidias... La gente se mueve menos y todo se mantiene de generación en generación y a veces se queda más enquistado", explica Ollo sobre la decisión de localizar la trama en Eugi.

El pueblo navarro será el escenario donde los protagonistas tratarán de descubrir quién mató a la víctima enterrada amortajada en el embalse y por qué lo hizo. Su investigación pronto les llevará a conocer el pasado del valle para tratar de encajar las piezas del puzle que es la trama, marcada por un ritmo rápido y directo. Así, el lector viajará al antiguo pueblo de Eugi, en los años 50. Una época en la que los contrabandistas burlaban la frontera, al tiempo que al propio pueblo le tocaba enfrentarse a la modernidad y a la construcción del embalse: "Toda la trama del pasado busca dar información al lector, evidentemente, pero también se compagina para mostrar la construcción de la presa, que tuvo lugar entre el 68 y 71 y eso cambio la vida del valle", asegura el escritor iruindarra.

memoria y violencia de género
 

El contrabando y las pinceladas históricas de Eugi no son los únicos temas de la novela, ya que como reivindica Ollo, "hay dos temas de fondo importantes, que le dan un latido a la novela", para que no se quede en una mera novela policial: "Son el tema de la memoria, que vemos a través del personaje de Fausto y su madre, que ya es mayor y empieza a tener problemas de demencia senil; y de la violencia de género, sobre todo la intrafamiliar –que se ve en el entorno de la familia de la joven desaparecida–", explica el autor, que además de escribir, ejerce como profesor de Educación Secundaria.

Ese "escribir en ratos libres", cuenta, deriva en que "al final una novela se dilate en dos o tres años", por lo que a la pregunta de futuras aventuras para el inspector Faustino Villatuerta, su hija Nerea y el subinspector Javier Erro, afirma que hay alguna idea en mente, "pero que le falta mucho tiempo de maduración".

el libro

Autor

Carlos Ollo Razquin.

Editorial

Erein.

Año

2020.

Páginas

360 páginas.

Precio

19,50 euros.

"Hay dos temas importantes que dan latido a esta novela: la memoria y la violencia de género"

carlos ollo razquin

Escritor