con 95 de sus obras

El Bellas Artes de Bilbao expone hasta octubre una retrospectiva de Zuloaga

09.02.2020 | 04:17
Exposición Ignacio Zuloaga (1870-1945)

Es la primera gran exposición antológica  organizada sobre el conjunto de la trayectoria del pintor

BILBAO. La muestra ha sido presentada este martes en una comparecencia en  el museo en la que han estado presentes su director, Miguel Zugaza,  los comisarios de la exposición, Javier Novo González y Mikel  Lertxundi Galiana, y el director general de BBK, Gorka Martínez, como  entidad patrocinadora de la exposición.

En palabras de los responsables del Museo, la muestra es "una  oportunidad única y extraordinaria para comprender la envergadura y  trascendencia" de la obra de Ignacio Zuloaga, nacido en la localidad  guipuzcoana de Eibar en 1870 y fallecido en Madrid en 1945, que fue  "uno de los artistas más importantes del panorama artístico de  principios del siglo XX y referente absoluto de la pintura figurativa  mundial".

En este sentido, han explicado que "su éxito incontestable en los  principales escenarios artísticos internacionales provocó que sus  composiciones más emblemáticas terminaran diseminadas por todo el  mundo. Tras casi un siglo, y después de años de búsqueda e  investigación, muchas de ellas volverán a reunirse por primera vez en  el Museo de Bellas Artes de Bilbao".

Compuesta por 95 obras y articulada en 15 ámbitos, la exposición  'Zuloaga 1870-1945' es la primera gran exposición antológica  organizada sobre el conjunto de la trayectoria del pintor, según han  destacado desde el Bellas Artes.

La muestra está compartimentada en tres grandes periodos  biográficos y comienza con "un nutrido, y apenas conocido, grupo de  obras de juventud" que Zuloaga pintó en París en la década de 1890.

Se trata de un momento en el que se evidencian las influencias  derivadas del naturalismo, el impresionismo y el simbolismo francés,  y en el que temáticamente se interesó por "un realismo de corte  social que dio como resultado unas obras de paleta fría y atmósfera  poética protagonizadas por figuras anónimas procedentes de los  suburbios parisinos", han explicado.

Asimismo, comenzó su trayectoria como retratista, género en el que  Zuloaga terminó convirtiéndose en "un auténtico maestro". En estos  primeros retratos "se reconoce una clara estética simbolista", así  como la influencia concreta de pintores como Eugène Carrière o James  Whistler.

Después de este primer periodo, en 1898, tras una estancia en  Sevilla que le había llevado a "replantear su obra y alejarla de la  influencia y el cosmopolitismo parisino", Zuloaga descubrió Segovia,  que "se le reveló como un universo de inspiración creativa de tipos y  escenarios absolutamente genuinos".

A partir de este momento, han apuntado los responsables de la  muestra, "su pintura se apoderó de la arcaica identidad castellana y,  mediante una particular fórmula estética que se valía del naturalismo  y del simbolismo, y que hundía sus raíces en la cultura rural y en la  tradición artística española, inauguró una nueva manera de entender  la figuración en el arte europeo". Esta "genialidad" ha provocado que  su obra "escape de cualquier clasificación convencional".

Según han explicado, gracias a numerosos préstamos inéditos se ha  podido reconstruir "con esplendor" todo el amplio espectro temático  que significó al autor y con el que consiguió "fascinar a la crítica  y al público internacional". "Un rotundo éxito que generó una  trascendencia inmediata, provocando una extendida moda por emular y  servirse de los motivos y recursos estéticos utilizados por el pintor  vasco", han apuntado.

En este ámbito "clave" de la exposición, que se extiende hasta  1924, destacan las escenas ambientadas en el "inhóspito" medio rural  de Segovia, su codificación pictórica de la prostitución urbana y  rural, su particular acercamiento al mundo taurino sevillano o la  captación de las históricas y aldeanas costumbres religiosas de  Castilla y La Rioja.

"Unas obras que fascinaron al público internacional, que las  adquirió ávidamente pero que, sin embargo, le costaron duras críticas  en España y la acusación de hurgar en la crisis nacional surgida tras  la pérdida de las últimas colonias en 1898", han precisado desde el  Bellas Artes.

Paralelamente, junto a estas composiciones, la exposición dedica  una especial atención a su labor como retratista, género en el que,  "mediante elegantes y distinguidas obras, se terminó consagrando como  digno sucesor de pintores como Giovanni Boldini, James Whistler y  John Singer Sargent".

El recorrido de la exposición concluye con una obra de madurez  "íntima y luminosa", una época marcada por las circunstancias  sociopolíticas. "Desde la redefinición del panorama artístico europeo  hacia la tradición figurativa del 'regreso al orden' hasta la  proclamación de la Segunda República y el estallido de la Guerra  Civil, Zuloaga vivió estos acontecimientos en primera línea, viendo  como, en gran medida, afectaron directamente a su vida y a su obra",  han señalado.

Al igual que su periodo de juventud, se conforma con obras  desconocidas pero, en este caso, tienen la particularidad de estar  resueltas "con una paleta más cara y mayor precisión en el detalle".

A las "obras maestras" del pintor conservadas en el museo de  Bilbao, como 'El cardenal' (1912) o el 'Retrato de la condesa Mathieu  de Noailles' (1913), se suman en esta exposición préstamos de  particulares e instituciones tanto del Estado como de Estados Unidos,  México, Alemania, Austria, Bélgica, Francia, Italia, Polonia, Reino  Unido y Rusia.

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