El sistema educativo vasco ha consolidado un más que positivo cambio de paradigma. Lo que solo en 2019 suponía una realidad invisibilizada, con apenas 747 alumnos identificados con Altas Capacidades Intelectuales (ACI), se ha transformado en 2026 en un modelo de referencia internacional. Euskadi registra 7.327 casos. Este incremento del 1.000% no responde a un aumento repentino de las altas capacidades, sino a la implantación de un sistema proactivo y científico cuyo objetivo es que ningún talento se pierda por falta de diagnóstico.
La detección de alumnado con altas capacidades se ha multiplicado por 10 en Euskadi gracias a la detección temprana, pasando de 747 escolares en 2019 a 7.327 en 2026.
Estos datos han sido conocidos en el I Congreso Internacional ‘Promoviendo el desarrollo de las Altas Capacidades Intelectuales en Escuelas Inclusivas’ que ha acogido el Estadio de San Mamés. Organizado por el Gobierno Vasco y la Universidad de Deusto, el encuentro ha congregado a 400 docentes, orientadoras y orientadores, familias, representantes institucionales y a la élite de la investigación psicopedagógica mundial para analizar el éxito de la ‘Estrategia SACI’ y los retos de la personalización educativa.
Este avance es fruto del Plan de Atención Educativa para el alumnado con altas capacidades intelectuales impulsado desde 2019. Su eje principal es la Estrategia SACI, un sistema de cribado universal en 1º y 6º de Educación Primaria que alcanza una participación entre el 95% y 99% del alumnado.
Las altas capacidades no describen un único perfil. Detrás de cada alumna y alumno existen intereses, capacidades y necesidades diferentes, por lo que la identificación temprana y una respuesta educativa ajustada resultan fundamentales para avanzar hacia una escuela verdaderamente inclusiva.
PONENTES DE TALLA MUNDIAL
El congreso ha reunido a líderes mundiales en investigación del talento. Rena Subotnik (UC Berkeley) inauguró destacando que las altas capacidades no son estáticas, sino que requieren práctica deliberada para pasar del potencial al éxito real. Por su parte, Betsy McCoach analizó el bajo rendimiento académico, mientras que Adam Ogurlu se enfocó en el bienestar socioemocional para evitar la frustración del alumnado. La visión internacional incluyó a Michelle Ronksley-Pavia, experta en doble excepcionalidad y el uso de la IA para personalizar el aprendizaje. Finalmente, Eleonoor van Gerven señaló la formación docente como el motor indispensable para lograr un cambio sistémico real en las aulas.
Además de ponentes de talla mundial, el congreso también ha contado con referentes estatales como Sylvia Sastre-Riba, Rosabel Rodríguez y Yolanda E. López Iglesias, quienes aportan soluciones en neuropsicología y programación multinivel.
Mikel Juaristi Izaguirre, director de Diversidad e Inclusión del Departamento de Educación de Gobierno Vasco, y Miryam Martínez-Izaguirre, responsable de la Unidad de Apoyo al Desarrollo de las Altas Capacidades Intelectuales de la Universidad de Deusto, presentaron la radiografía técnica del modelo en Euskadi. De los 7.327 alumnos identificados, más de 4.500 han sido detectados gracias a estos cribados deliberados, lo que ha permitido aflorar talento en entornos donde antes pasaba desapercibido, corrigiendo sesgos de género y contexto social.
El modelo SACI, implantado en centros públicos y concertados, alcanza ya una participación de entre el 95% y el 99% del alumnado matriculado en los niveles evaluados.
Más de 4.100 profesionales se forman en altas capacidades en Euskadi
La formación del profesorado y la coordinación entre agentes educativos han sido otros de los ejes destacados del Congreso. Solo durante el curso 2025-2026, más de 4.100 profesionales han participado en acciones de sensibilización y formación sobre altas capacidades intelectuales.
Entre los principales retos de futuro destacan avanzar en la detección temprana desde Educación Infantil, mejorar la identificación de la doble excepcionalidad y seguir reduciendo los sesgos asociados al género o al contexto social, con el objetivo de ofrecer respuestas educativas ajustadas a las necesidades de cada estudiante.