¿Cómo serán los autobuses de las nuevas concesiones de Bizkaibus?Borja Guerrero
Las novedades en Bizkaibus una vez se adjudiquen las nuevas concesiones no se limitarán a los trayectos o las frecuencias; los propios vehículos incorporarán avances en materia de seguridad que buscan reforzar la fiabilidad del sistema y la protección de las personas usuarias, así como mejoras para hacer más cómodo el viaje. Entre ellos, destacan como obligatorias las mamparas de protección para los conductores, que deberán incluir todos los nuevos autobuses, los limitadores de velocidad y los retrovisores digitales.
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Aunque las características concretas de la flota se detallarán una vez se redacten los pliegos de licitación para cada concesión, en los propios anteproyectos ya se reflejan algunos de los requisitos que deben cumplir sí, o sí, los futuros vehículos que circulen bajo el paraguas de Bizkaibus. En primer lugar, todos los autobuses deberán contar con dos espacios para personas que se desplacen en sillas de ruedas y cuatro asientos preferentes para personas con movilidad reducida, tapizados en color azul; los de suelo bajo deberán incorporar dos rampas independientes, una automática y otra manual, totalmente independiente de la primera, por si la primera falla.
Las mamparas para los puestos de conducción, una de las peticiones de los propios conductores para evitar agresiones mientras realizan su trabajo, vendrán de serie en todos los autobuses. Además de homologada, será no fija, removible, y con un diseño de cierre y anclajes que evite vibraciones.
Retrovisores digitales
Los vehículos estarán equipados con retrovisores digitales, incluyendo los equipos de cámaras en el exterior y monitores para visualizarlas en el interior. Incorporarán también cámaras de marcha atrás y aparcamiento con visión de 360º y el ya anunciado sistema de aviso externo a peatones.
Visión artificial
Los autobuses contarán con sistemas de detección de situaciones a través de tecnologías de radar y visión artificial. ¿Un ejemplo? Serán capaces de detectar si el conductor presente síntomas de somnolencia o se despista, si se sale del carril de forma involuntaria o si se va a chocar con un peatón o ciclista.
Los considerados de clase II, que realizan recorridos interurbanos, tendrán un limitador de velocidad que impedirá que circulen a más de 100 kilómetros por hora. Y un sistema anti-abandono impedirá que se cierre la puerta desde el exterior si no está el freno de mano echado.
A los autobuses eléctricos se les pedirá una autonomía mínima de 18 horas, con baterías que puedan ser recargadas a carga completa en un máximo de seis horas por la noche. Este proceso se realizará mediante rieles de techo, con un pantógrafo, por lo que deberán incorporar este sistema.
Dentro del autobús, habrá un sistema de climatización para frío y calor, que también permitirá renovar el aire del interior del vehículo diez veces cada hora, y un filtro antipolen.