La experiencia de viaje en Bizkaibus no está vinculada en exclusiva a los tiempos del trayecto, la comodidad de los asientos o los ‘extras’ que incluya la unidad. También la seguridad ocupa un puesto principal cuando se evalúa un servicio. De hecho, durante estos dos últimos años se han dado mejoras considerables en esta materia. Pocos son los autobuses que quedan sin mampara de seguridad; los nuevos ya vienen con ella y a los antiguos se les integra este elemento cuando pasan por talleres para la revisión integral.

Así y todo, el rediseño en las operativas que se acababa de lanzar por parte de la Diputación Foral de Bizkaia para las líneas que cubren Ezkerraldea Meatzaldea, Busturialdea Lea Artibai, Nerbioi Arratia Durangaldea, Txorierri Mungialdea, Enkarterri y Uribe Kosta prevé la incorporación de otros avances en materia de seguridad que buscan reforzar la fiabilidad del sistema y la protección de las personas usuarias.

Avances

Entre ellos se incluye la implantación progresiva de sistemas de asistencia a la conducción y prevención de incidentes, la mejora de la monitorización en tiempo real de la red, el refuerzo de la información en situaciones de incidencia y la adaptación de vehículos e infraestructuras a criterios de accesibilidad y seguridad universal.

El objetivo no es otro que minimizar riesgos y, sobre todo “mejorar la capacidad de respuesta ante cualquier eventualidad”, apuntaban desde la institución foral. En ese progreso continuo en la seguridad de personas viajeras y conductoras sobresale uno que será presentado, con una demostración práctica, este mismo jueves, tal y como ha podido saber DEIA. Se trata de la primera unidad interurbana del Estado equipada con un sistema antiatropellos. Este sistema piloto será incorporado paulatinamente a todas las nuevas unidades de Bizkaibus.

¿Cómo funciona?

La puesta de largo de este innovador sistema ideado para reducir los escenarios de riesgo y, de paso, reforzar la seguridad -activa y pasiva- de la flota, así como la protección de viandantes y de otros vehículos próximos al autobús, será en la parada de Bizkaibus de la calle Bailén, en Bilbao. En concreto, se trata de un dispositivo de alarma -combina luces de advertencia y pitidos- situado en puntos estratégicos del lateral izquierdo del autobús que avisa de la presencia de peatones cruzando a la persona que va al volante del coche que circule en paralelo al autobús.

Al mismo tiempo, un mecanismo idéntico integrado en el frontal del bus cumpliría esa labor preventiva con los mismos protagonistas, pero en sentido inverso; es decir, anuncia al peatón de la presencia de un coche circulando por esa ‘zona ciega’ que queda cuando se cruza por delante del autobús.

Otras medidas

De este modo sería posible reducir las situación de riesgo innecesario que se producen en las operativas diarias, señalan. “Desde la perspectiva del usuario, el modelo también incorpora mejoras orientadas a facilitar el uso del sistema, como una red más comprensible, avances en la información al viajero en paradas y canales digitales, y una mayor previsibilidad del servicio, junto con una adaptación progresiva a criterios de accesibilidad universal”, apuntaban desde la Diputación Foral de Bizkaia.