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Zabalketa, un compromiso diario con la dignidad humana

Desde la cooperación internacional hasta la acción social más cercana, esta organización trabaja poniendo siempre a las personas en el centro de cada proyecto y cada decisión

Zabalketa, un compromiso diario con la dignidad humanaCEDIDA

Zabalketa es una organización no gubernamental que desde hace 36 años trabaja con la idea de construir un mundo más sostenible, más justo y más solidario, poniendo siempre a las personas y su dignidad en el centro de todas sus acciones. Una labor que va mucho más allá de la ayuda puntual. Se basa en acompañar procesos de transformación social duraderos, creando oportunidades reales para quienes más lo necesitan y fortaleciendo comunidades capaces de decidir sobre su propio futuro.

La cooperación al desarrollo es uno de los grandes pilares de Zabalketa. La entidad trabaja junto a socios locales y a las propias comunidades beneficiarias, entendiendo que los cambios verdaderos solo son posibles cuando las personas participan activamente en las soluciones. Este modelo de cooperación en red permite coordinar esfuerzos, compartir conocimientos y desarrollar proyectos adaptados a las necesidades reales de cada territorio. Una acción que llevan a cabo en zonas de Perú, Bolivia, Colombia, Filipinas y Nigeria.

En muchos de los lugares donde actúa la asociación, las desigualdades sociales, económicas y de género siguen siendo una realidad cotidiana. Por eso, Zabalketa impulsa iniciativas que buscan generar un impacto medible y duradero, especialmente en ámbitos como la educación, el empleo, el desarrollo comunitario y la igualdad entre mujeres y hombres. La organización trabaja para reforzar la autonomía económica, la capacidad de decisión y la participación de las mujeres, promoviendo una sociedad más equitativa y justa.

Desde lo local

Pero el trabajo de Zabalketa no se limita a otros países. La transformación social también comienza cerca, en el entorno más próximo. A través de sus programas de educación para ese cambio social, promueve una cultura de compromiso ecosocial, convivencia, integración y respeto a los derechos humanos. Son proyectos que fomentan la empatía, la solidaridad y el apoyo mutuo, especialmente entre colectivos vulnerables o en riesgo de exclusión social.

Uno de los ejemplos más innovadores de este compromiso es la Estrategia Educativa E·3, que involucra al alumnado de Formación Profesional y de la Universidad del País Vasco, convirtiendo a los jóvenes en protagonistas activos del cambio. A través de acciones concretas y proyectos colaborativos, los estudiantes desarrollan propuestas capaces de generar impacto social y ambiental en su entorno.

La educación se convierte así en una herramienta de transformación social. Zabalketa entiende que formar y sensibilizar a las nuevas generaciones es fundamental para construir una ciudadanía crítica, comprometida y consciente de los desafíos globales. Por eso, la organización apuesta por acercar realidades lejanas y reducir distancias entre personas y culturas, ayudando a comprender que muchos de los problemas del mundo están conectados y requieren respuestas compartidas.

La sensibilización ocupa también un lugar esencial dentro de la fundación. A través de campañas, actividades y espacios de participación, Zabalketa busca despertar una mirada más humana y solidaria sobre las desigualdades, la pobreza o la exclusión. El objetivo no es solo informar, sino movilizar a la ciudadanía para que forme parte activa del cambio social. "No debemos olvidarnos de la importancia del voluntariado que, junto con un equipo técnico de alta cualificación profesional, es indispensable para conseguir los resultados. Además de mencionar la financiación que se consigue de las convocatorias de Elankidetza, DFB y los Ayuntamientos de Getxo, Leioa y Sestao para proyectos como SOLIDARIDUP", nos apuntan desde Zabalketa.

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Detrás de cada proyecto hay historias personales, aprendizajes compartidos y pequeños avances que cambian vidas. Hay mujeres que logran mayor autonomía, jóvenes que descubren nuevas oportunidades y comunidades que fortalecen su capacidad para construir un futuro mejor. Son cambios que quizá no siempre aparecen en los grandes titulares, pero que transforman realidades concretas y generan esperanza.

La labor de la asociación demuestra que otro modelo de desarrollo es posible cuando se trabaja desde la cercanía, el respeto y la colaboración. En un mundo marcado por las desigualdades y los desafíos globales, organizaciones como esta que hoy es protagonista recuerdan la importancia de mirar a las personas, escuchar sus necesidades y caminar junto a ellas para construir sociedades más humanas, inclusivas y sostenibles.