Como último trabajo realizado en el refugio de Kolitza, el Ayuntamiento de Balmaseda ha procedido a la instalación de “nuevas placas solares que permitirán reducir su consumo energético y hacerlo más respetuoso con el entorno”. “Un paso más hacia la sostenibilidad, aprovechando la energía del sol para cuidar un enclave natural tan especial para todas y todos”, subrayan desde el Ayuntamiento.

El pasado mes de octubre comenzaron las obras para impermeabilización y mejora del refugio del monte Kolitza, que permaneció cerrado a los mendizales mientras se efectuaron los trabajos. “Pese a que fue sometido a una reforma en 2016, el paso del tiempo y las inclemencias meteorológicas han provocado daños en la cubierta vegetal, las fachadas de madera y el sistema de autoconsumo eléctrico, lo volvía imprescindible una renovación”.

Ésta ha consistido en la sustitución de la cubierta por otra de mayor resistencia, el tratamiento especial de los listones de madera con impregnante y barniz para conservar su integración paisajística, y la renovación del sistema fotovoltaico, sustituyendo las baterías para mantener la autosuficiencia energética.

Te puede interesar:

Por otro lado, la Fuente Calera, “situada en uno de los accesos más transitados al monte Kolitza”, también se sometió a una rehabilitación. La actuación, “solicitada por la concejalía de Montes y Medio Ambiente y ejecutada por la Diputación Foral de Bizkaia, ha posibilitado la recuperación de un elemento histórico y funcional muy valorado por senderistas y montañeros”.

Además, recientemente se han ejecutado, igualmente, actuaciones de conservación en la ermita de San Sebastián y San Roque, situada en la cumbre de la cima bocinera, que incluían “la revisión completa de la cubierta de teja, la limpieza de la fachada exterior para eliminar suciedad y elementos orgánicos y trabajos de pintura de las bóvedas del techo interior de la iglesia, con el objetivo de conservar y embellecer su espacio litúrgico”. Intervenciones que facilitan “la preservación del patrimonio natural y arquitectónico del Kolitza y su entorno”.