La escena gastronómica de Bilbao acaba de sumar un nuevo protagonista de la mano del hotel Meliá Bilbao, que ayer presentó en sociedad el nuevo restaurante Sumendi. Se añade así a la oferta gastronómica de la capital vizcaina una experiencia culinaria con personalidad propia y premium en un espacio concebido para convertirse en punto de encuentro alrededor de la mesa tanto de la comunidad local como de quienes visitan la ciudad.
Este templo del buen comer recién inaugurado ha comenzado su andadura en el marco del citado hotel bilbaino, con el que el restaurante comparte la búsqueda de la excelencia y una apuesta por el diseño y la calidad del servicio.
Ubicado en un punto estratégico de la villa, junto al parque de Doña Casilda y próximo a los principales atractivos culturales y de negocios de la urbe, como el Palacio Euskalduna y la torre Iberdrola, Sumendi nace para rendir homenaje al fuego y a la esencia más auténtica de la cocina vasca. De ello se encarga un equipo de profesionales cualificado encabezado por el jefe de cocina, Mario Jordán, y con Bartomeu Cabrer, Food & Beverage Manager de Meliá Bilbao, liderando el proyecto. En sala, Juncal Ozalla se ocupa de que todo esté a pedir de boca de los clientes.
Sumendi rinde culto a su significado, “montaña de fuego” en euskera, tal y como plasma en sus elaboraciones en carta. Así, el establecimiento brinda a quienes les visitan una propuesta donde la brasa marca el carácter de cada plato y el producto se convierte en el verdadero protagonista.
Dedicando a cada ingrediente su momento antes de llegar a la mesa, honran el tiempo, la calidad del género y la experiencia del cliente, al que prestan el mejor servicio en sala.
Equilibrio entre intensidad, sutileza y sabor
Inspirado en la tradición gastronómica del norte, el restaurante Sumendi se esmera para ofrecer una cocina elegante –con espacio incluso para el lujo– y contemporánea, que encuentra en las llamas el equilibrio perfecto entre intensidad, sutileza y sabor. "Es una cocina de raíces que late con la fuerza de un volcán", como la describen sus propio creadores.
El fuego transforma allí cada comida en una experiencia memorable, al tiempo que se ponen en valor el producto, la calidad culinaria y el disfrute compartido.
Las propuestas de su carta tientan a ir abriendo boca con sabores exquisitos como los de las ostras y el caviar Baeri, que dan relieve a los placeres gastronómicos que seguirán después. El capítulo de los entrantes sugiere platos para compartir del tipo de la cecina de wagyu, sus anchoas 00, el steak tartar, tuétano brasa y yema curada o las almejas, alcachofas y salsa verde.
Quien lo prefiera tiene también a su disposición el pulpo a la parrilla, “causa limeña” y chimichurri, la ensaladilla de txangurro y gamba cristal, la croqueta de chuleta, que sirven por unidad, o el tartar de atún rojo “Balfegó” y ajo blanco.
Pescados, carnes y verduras se trabajan con precisión en la cocina para potenciar su identidad natural, dando lugar a elaboraciones honestas, sofisticadas y llenas de personalidad. Son ejemplos de ello platos como la merluza a la brasa, crema de puerro ahumada y guisantes del Maresme, las kokotxas de merluza en dos tiempos, o el rodaballo a la parrilla, entre los pescados.
El apartado de las carnes tiene como protagonistas a sus excepcionales chuletas, véanse la de alistana-sanabresa con 45 días de maduración, de ternera de Aliste, de buey con 70 días de maduración o de wagyu con 40 días de maduración, acompañadas de guarnición a base de verduras de raíz a la parrilla, patatas fritas, puré de patata o pimientos del piquillo. Si bien permite degustar también un exquisito canelón de rabo, foie y manzana, una costilla de ternera lacada o un royal de cordero, almendra & ciruela.
El punto final dulce al ágape lo ponen los postres, que se prodigan en elaboraciones para todos los gustos, desde la torrija, caramelo de miso y espuma de mantequilla o la manzana en texturas y helado de sidra, al sabor del mango, fruta de la pasión y kalamansi o la selección de quesos de la zona: Euskal gaztak.
El maridaje perfecto
Buscando armonizar con cada plato, el restaurante Sumendi cuenta con una extensa bodega que supera el centenar de referencias entre vinos blancos, rosados y tintos de distintas D.O. del Estado e internacionales y con especial mención al txakoli de la tierra. Porque más que buscar etiquetas, apuestan por vinos de culto que tengan algo que contar. Que sepan acompañar el carácter de la brasa sin opacarla.
Como rasgo diferencial, su carta de vinos dedica un apartado especial a los espumosos, con opciones de maridaje procedentes del País Vasco, cavas catalanes y una docena de champagnes franceses de renombre mundial. Le distingue, además, un apartado de vinos dulces para tomar con los postres, de prestigiosas bodegas, tanto KM0 como de alrededor del mundo, en concreto, de Hungría y Oporto.
Sumendi
Hotel Meliá Bilbao
Avda. Lehendakari Leizaola, 29. Bilbao.
Tfno.: 94 428 00 69
Email: sumendi@melia.com
Seducción desde la autenticidad
Sumendi seduce desde la autenticidad: sabores profundos, técnica impecable y una atmósfera que invita a volver. El espacio, luminoso, cálido y cuidado al detalle, acompaña una experiencia pensada para disfrutar sin prisa. Todo ha sido diseñado para que el mundo exterior se desvanezca en cuanto se cruza el umbral.
Sus instalaciones brindan un comedor principal, con capacidad para 30 personas, más un salón privado para 10/15 comensales y una agradable terraza para 10 personas que permite disfrutar de la experiencia gastronómica en un entorno privilegiado junto a la ría. Con tales atributos se presta a acoger eventos sociales y comidas de empresa con menús personalizados en el corazón de la capital vizcaina.
Excelencia gastronómica y diseño
En sus instalaciones se conjugan la excelencia gastronómica y el diseño contemporáneo propio de una visión renovada de la experiencia hotelera. Así, el hotel Meliá Bilbao integra gastronomía, hospitalidad, diseño y servicio en un espacio gastronómico concebido para conectar con el estilo de vida contemporáneo de Bilbao y con una ciudad cada vez más reconocida por su capacidad para combinar tradición, innovación y cultura.
Bajo la atenta mirada de Bartomeu Cabrer, Food & Beverage Manager, en el restaurante Sumendi, al igual que en el resto de instalaciones del hotel, todo está dispuesto para dar satisfacción al cliente.