Desde que se pusiera en marcha hace algo más de año y medio, el pago por uso para los vehículos pesados ha provocado que cada día pasen por el corredor del Txorierri 1.670 camiones menos. Los efectos de esta medida, que se estrenó en las primeras carreteras en 2023, también se han hecho notar en otras vías del territorio: en la N-240, entre El Gallo y Ubidea, el descenso ha sido del 37,1%; del 25% en la BI-625 entre Buia y la muga con Araba, y del 19% en la BI-30, la antigua A-8, entre Cruces y Erletxes.

Según ha recordado el diputado foral de Infraestructuras y Desarrollo Territorial, Carlos Alzaga, el pago por uso "nació con el objetivo de que el transporte pesado contribuyera a mantener las condiciones óptimas" de la red de carreteras de Bizkaia. Sigue el principio de quien utiliza paga y afecta únicamente a los vehículos pesados de más de 3,5 toneladas. El sistema funciona a través de arcos con tecnología free flow: a diferencia del sistema habitual de las autopistas, en las que se paga al salir de ellas un importe que depende del lugar en el que se ha accedido a ella, cada vez que un vehículo pasa por uno de estos puntos de cobro, situados en un pórtico sobre la vía, se le imputa el importe correspondiente.

Sin embargo, el balance del último ha demostrado que no solo se ha cumplido esa premisa, sino que también a contribuido a redistribuir el tráfico en el territorio, desviando parte de esos camiones hacia vías de alta capacidad, más rápidas, seguras y también de pago, evitando así accidentes y contaminación en las carreteras secundarias. "Ha permitido alejar los camiones de los cascos urbanos y ganar en seguridad vial, principalmente en las vías secundarias", ha destacado Alzaga.

Mejora de la seguridad vial

El estudio de impacto realizado por la Diputación refleja un descenso del 37,1% en el paso de vehículos pesados por la N-240, entre El Gallo y la variante de Ubidea, lo que supone alrededor de un millar de camiones menos por el puerto de Barazar. "Este cambio evidencia que el pago por uso ha contribuido de forma directa a mejorar la seguridad vial tanto en las áreas urbanas como en las carreteras convencionales", ha valorado la institución foral.

Otros corredores también muestran descensos significativos. En la BI-625, entre el barrio de Buia (Bilbao) y la muga con Araba, el tráfico pesado se ha reducido un 25%, con casi medio millar de camiones menos. Por su parte, en la BI-30, que conecta Cruces con Erletxes a través del puente de Rontegi y el corredor del Txorierri, la disminución alcanza el 19%, equivalente a más de 1.670 vehículos que han optado por la AP-8 como alternativa.

Distribución más equilibrada

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"Estos datos consolidan la nueva y más equilibrada distribución del tráfico pesado en Bizkaia", se ha felicitado el responsable foral de carreteras.

Los dos primeros tramos se activaron el pasado 25 de enero en la carretera N-240, a su paso por el alto de Barazar entre el cruce de El Gallo y la variante de Ubidea, y la BI-625, entre Basauri y Laudio. Posteriormente, el 1 de julio de 2024, la aplicación del canon se extendió a la A-8 (Autovía del Cantábrico), BI-10, desde Basurto hasta El Haya; la N-636 Beasain–Durango, por el alto de Kanpazar, y la BI-30 (antigua N-637) entre Cruces y Erletxes, más conocida como el corredor del Txorierri..