La tensión acumulada durante algunas de las jornadas laborales en Metro Bilbao no termina al abandonar la estación. Según han relatado desde la representación sindical durante la concentración de este martes en repulsa de las agresiones a los empleados, “en el día a día, con la euforia o el ritmo de trabajo, apenas da tiempo a pensar. Pero luego, cuando llegas a casa, te derrumbas”.

El desgaste emocional de soportar comportamientos incívicos y ataques por partes de los usuarios se ve agravado por la falta de respaldo hacia la plantilla, que se ve abocada a una situación de indefensión. Para paliar esta situación, el comité de empresa plantea varias medidas: tratar al personal como agentes de la autoridad, garantizar sanciones efectivas y visibilizar las consecuencias para quienes profieran amenazas o cometan agresiones, tanto físicas como verbales.

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En busca de respaldo

Unai Diego, presidente del comité, subraya que “no sabemos qué recorrido tienen muchas denuncias en el juzgado. Si hubiera multas claras y resultados reales, más de uno se lo pensaría antes de atacar a un trabajador”. La reclamación de la plantilla busca así atender la salud emocional de quienes se enfrentan a situaciones de conflicto en la red.