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Siete municipios de Bizkaia podrán aumentar el impuesto por su alta presión turística

Son aquellos en los que se ofertan más de 750 plazas de alojamiento, como Bilbao o Bermeo

Siete municipios de Bizkaia podrán aumentar el impuesto por su alta presión turísticaJose Mari Martinez

En líneas generales, el futuro impuesto turísticoque entrará en vigor este año en Bizkaia establece una horquilla de entre 0,75 y 5 euros, dependiendo del tipo de alojamiento y su categoría, que los ayuntamientos podrán cobrar por cada estancia en su municipio. Pero también ofrece la posibilidad, en aquellos que sufren una mayor presión turística por el número de plazas alojativas con las que cuentan, para establecer un recargo del 50% sobre la cuantía máxima. En el territorio son siete los municipios que se encuentran en esa situación, todos ellos con más de las 750 camas que se establecen en el anteproyecto de norma foral para poder aumentar la cuota máxima.

Por supuesto que entre ellos se encuentra Bilbao, que con 19.134 plazas alojativas –que incluyen tanto hoteles como pensiones, apartamientos turísticos, campings, alojamientos rurales, albergues y viviendas de uso turístico– es el que más oferta tiene no solo en Bizkaia sino en toda la CAV, por debajo de las 17.557 camas de Donostia y muy lejos de las 5.531 con las que cuenta la capital alavesa.

Pero también otros municipios que, aunque muy por debajo de esas cifras, también superan de forma holgada las 750 plazas establecidas en la futura normativa foral, según los datos que recoge el Reate, Registro de Empresas y Actividades Turísticas de Euskadi del Gobierno vasco. Es el caso por ejemplo de Barakaldo, con 2.510; Bermeo, que tiene registradas 1.385; Getxo, donde se alcanzan las 1.188; Sopela, con 1.140; Mendexa, donde pueden pernoctar hasta 1.041 turistas al mismo tiempo, y Mundaka, donde la cifra se sitúa en 993.

¿Por qué no es una tasa?

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En todos ellos, los ayuntamientos serán los que deberán decidir, por una parte, qué cuantía de impuesto establecen por persona y noche, al que podrán añadir un 50% extra si lo consideran conveniente. Teniendo en cuenta que el rango máximo, para un hotel de cinco estrellas, es de cinco euros, con ese recargo el impuesto, que no tasa, podría alcanzar los 7,5. ¿Y por qué impuesto y no tasa? La propia diputada foral de Hacienda y Finanzas, Itxaso Berrojalbiz, se encargó de explicarlo. “Le seguimos llamando tasa turística y es algo que me pone los pelos de punta. Nunca ha sido una tasa porque para que lo sea tiene que cumplir con su definición de recepción obligatoria, e ir un hotel no es obligatorio. Una tasa es la de agua o la de basura”, aclaró.

En el otro lado de la balanza están los que apenas tienen alojamientos turísticos –o, directamente, no cuentan con ninguno– y, por lo tanto, no sufren tanta presión turística. En estos casos, pueden bonificar a los turistas con un 100% sobre el tributo, lo que implicará que no tengan que pagar nada. Es el caso de Usansolo y Zaldibar, que no disponen de ninguna plaza alojativa; Ubide y Alonsotegi, ambos con seis cada uno; Bedia, con ocho; Etxebarri, con once; Ugao-Miraballes, donde hay registradas doce camas; Fruiz, Larrabetzu e Igorre, que apenas llegan a las 16; Mañaria, con 17; Nabarniz, con 18; Forua, con 19; Arantzazu, con 20; Amoroto, con 21, y Morga, con 25.