Iker Monreal (Iruñea, 2005) se convirtió en el sexto debutante del Athletic esta temporada. El central navarro cogió la estela de Alejandro Rego, Urko Izeta, Selton Sánchez, Asier Hierro e Ibon Sánchez. Lo hizo en la victoria rojiblanca en Mestalla (1-2), en ese pase a semifinales de Copa que los leones consiguieron in extremis, cuando ya nadie lo esperaba.

Porque es cierto que Valverde realizó una rotación masiva para el duelo ante el Valencia –solo Jauregizar repitió titularidad respecto al empate con la Real Sociedad–, pero es que el cachorro llevaba 11 convocatorias con el primer equipo y ni un solo minuto. Fue a la duodécima llamada cuando Txingurri optó dar entrada al chaval. Y encima presente en el once inicial.

Y es que el Athletic llegó a los cuartos de Copa viudo de centrales específicos. Dani Vivian no se había recuperado de sus molestias musculares y Aitor Paredes debía cumplir sanción por su roja ante la Cultural y Deportiva Leonesa. Además, Aymeric Laporte regresaba directamente al once tras dos meses parado y Yuri Berchiche –el parche favorito de Valverde para esta posición– necesitaba un descanso tras jugar 3 partidos completos en apenas 9 días.

"No teníamos muchas más alternativas"

Por no hablar de que Iñigo Lekue, el otro apaño para la posición de central, ejerció como lateral izquierdo. Así que, como reconoció tras el encuentro, Valverde alineó a Monreal porque no le quedaban más opciones: “No teníamos muchas más alternativas. Tenía que repartir minutos entre Laporte y Yuri, andábamos justos ahí y no sabía cuando iba a debutar. Ha sido en este partido y eso es una buena noticia para el Athletic”.

De esta forma, Monreal se convirtió en la novedosa propuesta de un once ya de por sí cargado caras poco habituales. Valverde despistó al Valencia y a la propia parroquia rojiblanca. Y le salió redondo. Pensando en una liga en la que necesita conseguir “cuanto antes” los 17 puntos que separa a los leones de los 42 que garantizan la permanencia, Txingurri apostó por el cachorro en un choque en el Athletic se jugaba su billete a semifinales de Copa.

La competición de la ilusión. Y más esta temporada. Y el central no solo respondió a las expectativas, sino que las superó. De hecho, con permiso de Nico Serrano, fue de lo más destacado de la escuadra rojiblanca en Mestalla.

Dos temporadas como rojiblanco

Iker Monreal llegó a Lezama la temporada pasada, procedente del Ardoi, club convenido de Osasuna, tras decantarse por el Athletic precisamente por delante del club navarro. Aterrizó en el Basconia pero terminó el curso en el Bilbao Athletic de Primera RFEF, equipo en el que esta campaña acumulaba 13 participaciones antes de debutar como león. 

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Así, a sus 20 años, Monreal se estrenó en un duelo de máxima necesidad primero haciendo pareja con Laporte y, después, al lado de Yuri. Es decir, disputó todo el encuentro, los 99 agónicos minutos, y lo hizo con la personalidad de un veterano y la solvencia de un decano. Y eso que, como le reconoció Valverde, “era un partido comprometido para él porque tenía enfrente a dos delanteros duros”. Umar Sadiq y Hugo Duro.

El central navarro los secó por arriba, con cinco de siete duelos aéreos ganados; y por abajo, con dos de dos. No se dejó regatear nunca, recuperó ocho balones y hasta se jugó el tipo en dos disparos bloqueados. Datos que respaldan su actuación. Una absoluta reivindicación que le convierte en una opción real en una posición tan complicada como la de central.