La Autoridad Portuaria de Bilbao encara la revitalización del Puerto Deportivo de Getxo con posibilidades como la construcción de un hotel y de un aparcamiento subterráneo, así como la acogida de ferris. Se trata, como subrayó ayer el presidente de la entidad, Iván Jiménez, únicamente de “opciones”, no de actuaciones ya acatadas. De hecho, para acometer los cambios en este espacio, se llevará a cabo primero una fase de diagnóstico; después, un proceso participativo con recogida de sugerencias, y luego se redactará el proyecto final, que estaría listo “a mediados de 2027”, calculó Jiménez. A continuación, se pasaría a las concesiones de explotación. “No sabemos cuántas, quizás una, dos, cinco...”, reconoció, asimismo, el presidente del organismo.
Así que la cuenta atrás para transformar el Puerto Deportivo de Getxo empieza ya. Más en concreto, el próximo lunes con la publicación de los pliegos para adjudicar la elaboración de lo que la propia Autoridad Portuaria denomina Máster Plan para el proyecto Puerto Ciudad Sostenible Getxo/Bilbao: Visión Integrada 2030+. “Esto no va a ser ningún pelotazo para el Puerto de Bilbao. De hecho, sus ingresos llegan de la otra parte, de la industrial. Esta supondrá un 1% de las aportaciones al Puerto”, puntualizó su máximo responsable. Se afronta, por lo tanto, la reforma de esta zona getxoztarra con unas ideas sobre la mesa, pero sin nada aún cerrado. “¿Va a haber hotel o no? Parece el hotel de los horrores”, ironizó Jiménez. Una vez más, el presidente de la Autoridad Portuaria insistió en que “no hay, ni ha existido un proyecto” para levantarlo. “Pero dentro de todas las posibilidades, es una de ellas”, apuntó. No es algo ya firme, porque, entre otras cuestiones, según Jiménez, “depende de una decisión del Consejo de Ministros”. De todas formas, y teniendo en cuenta una alegación que presentó el Ayuntamiento de Getxo para que esa edificación encajara por dimensiones en el entorno, la Autoridad Portuaria ha limitado la altura de este y de otros hipotéticos inmuebles a 16 metros, como máximo. La referencia es la terminal de cruceros, que tiene 15 metros. “En la actualidad, el máximo permitido es de 13,5 metros y nada de lo que hay los alcanza; lo más alto es el cine con 10,25 metros”, aseguró Jiménez.
Para la alcaldesa de Getxo, Amaia Agirre, “este es un plan ilusionante, que representa una gran oportunidad para seguir avanzando hacia un puerto vivo, abierto y plenamente integrado en la ciudad, pensado para las y los getxoztarras”. En este sentido, Agirre destacó la apuesta por “un puerto que combine la actividad náutica y deportiva con el disfrute de la ciudadanía, la actividad económica y el potencial turístico, siempre desde criterios de sostenibilidad ambiental, social y económica”.
En torno al próximo mes de julio arrancará el análisis del terreno, que conllevará un diagnóstico y la definición de objetivos y alternativas estratégicas. Es una etapa que se extenderá durante unos 7 meses. Todo ello servirá de borrador sobre lo que trabajar. “Lo que está claro es que va a haber amarres y cruceros”, señaló Jiménez. ¿Que los amarres los pase a gestionar Euskadiko Kirol Portuak (EKP)? “Puede que sí o puede que no”, lanzó el presidente de la Autoridad Portuaria. De nuevo, una de las probabilidades. “Aunque hay que tener en cuenta que si esto sucediera, EKP tiene una serie de limitaciones a la hora de adjudicar amarres: tendría el mismo derecho a hacerse con uno un alemán, que uno de Gordexola o uno de Getxo. Ocurre esto en toda Europa”, matizó. “Así que cuidado con escupir hacia arriba”, aseveró. “No se puede dar una prioridad a los agentes locales y no queremos que suceda eso”, concluyó Jiménez.
Un plan en tres fases
Diagnóstico. Se trazará la propuesta inicial o borrador técnico, basada en un análisis. Se desarrollará durante 7 meses.
Participación. Habrá una recogida de propuestas de distintos agentes implicados: instituciones, sociedad civil, clubes deportivos, etc. Será durante 2 meses.
Proyecto final. Se redactará en 2 meses, incorporando, en su caso, las aportaciones que sean viables y aceptadas por la Autoridad.
La cifra
16
La altura máxima que la Autoridad Portuaria permitirá para las hipotéticas edificaciones, como la opción del hotel, será de 16 metros.