Jado Ikastetxea concentrará a todos sus estudiantes en las instalaciones de Tartanga el próximo curso 2026-27. Ya ha empezado la cuenta atrás para poder disponer de ese nuevo edificio que permitirá la unificación. De hecho, ayer se llevó a cabo un acto simbólico de colocación de la primera piedra, con la presencia de alumnado de Educación Infantil, Primaria y Secundaria, así como del presidente de la Fundación Escuelas Jado, Koldo Berasategi; el director del colegio, Borja Cazalis; el presidente del AMPA, Iñaki Iturralde, la directora de red de centros diocesanos de Bizkaia, Nerea Begoña; su subdirectora, Nerea Bilbao; la alcaldesa de Erandio, Aitziber Oliban, y la concejala de Educación, María Iciar Arteagotia.

“Es un día histórico para Jado”, exclamó su máximo responsable del centro en una cita emocionante, en efecto, para sus protagonistas y en la que alumnos guardaron mensajes en una cápsula del tiempo que quedará ahí enterrada. “La coyuntura es compleja en el mundo de la enseñanza por la baja tasa de natalidad, pero, en Jado, queremos hacer una firme apuesta para mantener, ampliar y modernizar nuestro proyecto de cara al futuro sin perder la esencia que ha guiado nuestro trabajo durante casi un siglo”, aseveró Cazalis. “Esta iniciativa demuestra el firme compromiso de Jado con el municipio y la educación. Esperamos que esto profundice en este objetivo que tenemos de ser un pueblo educador que trabaje los valores de la convivencia y las competencias profesionales, y que demuestre que Erandio es capaz de afrontar los retos del futuro”, enfatizó, por su parte, la primera edil.

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El nuevo edificio se levantará en el espacio ocupado hasta ahora por la cancha de baloncesto descubierta, y albergará, además de modernas aulas, una sala polivalente con capacidad para 250 personas y una segunda para 100 personas. Esta podría tener distintos usos, como sala de reuniones, exposiciones o estudio para alumnos o exalumnos. En este sentido, uno de los propósitos de Jado Ikastetxea es que esas salas estén abiertas también a sus antiguos estudiantes para que puedan usarlas en su formación tras haber concluido su etapa educativa en el centro. El nuevo edificio tendrá, además, dos gimnasios para mejorar el espacio actual reservado a la actividad física. Estas obras se suman a las actuaciones estrenadas al inicio de este curso, cuando se amplió el comedor y se implantó un formato de cocina propia, es decir, los menús se cocinan en el propio colegio. También se remodelaron los patios y espacios deportivos de Tartanga con la creación de zonas de juegos (rocódromo, circuitos de equilibrio…) y la reforma del frontón (cubierta superior y semicerrado lateral).

El edificio junto al metro que hasta ahora acoge la Educación Secundaria pasará a ser municipal tras el acuerdo que firmaron la Fundación Jado y el Ayuntamiento. Entre sus posibles destinos, se analiza que sea una residencia y/o centro de día.