LA historia de amor entre la condesa de Belflor y su humilde secretario, Teodoro, lleva arrasando en corrales de comedias y teatros la friolera de 400 años. Y la versión de Álvaro Tato se encuentra a punto de dejar sin entradas el aforo del Teatro Arriaga en las funciones que restan hasta el próximo domingo inclusive.

Fruto del ingenio del fénix de los taquillazos, Lope de Vega, este montaje de la Compañía Nacional de Teatro Clásico ha sido dirigido por Helena Pimenta. Fundadora del Atelier de Teatro de Renteria y de la compañía Ur Antzerkia en los años ochenta, Pimenta es una de las profesionales más cotizadas del sector.

Se congregó numeroso público en el exterior del vestíbulo desde antes de la apertura de puertas. En ese momento, el elenco formado por catorce intérpretes, con Rafa Castejón, Joaquín Notario, Marta Poveda, Álvaro de Juan, Oscar Zafra o Nuria Gallardo en los principales papeles, se concentraba para encarnar la función de El perro del hortelano. Se da la curiosa circunstancia de que uno de los iluminadores se llama David Hortelano. Quizá tenga perro y buen encaje para las bromas.

Entre los rostros populares que no se perdieron el estreno pudimos reconocer a las actrices Sol Maguna, Maribel Salas, Gemma Martínez, Loli Astoreka y Esther Velasco. Así como al presentador Jabier Calle, que fue con Jorge Ibarrola.

Asistieron Jesús María Platón, as del mugendo, Nicasio Castroviejo, Paco Cantera y Emma Hierro.

Del instituto Zaraobe de Amurrio se desplazó a Bilbao toda una hueste de fans de Lope. Entre los estudiantes de 4º de Bachiller y 1º de ESO se contaban Xabier Eguía, Maider Irulegi, Naia Fernández, Carlota Gaviña, Carla González, Lucía Ibarrola, Naroa Aretxabaleta, Josu Jon Etxebarria, Iraia Astarloa, Maddi Sánchez, Naroa Barinaga, Mikel Iturrate, Iker Larrea o Egoitz Uzkiano. Todos dispuestos a dejarse llevar por los brillantes parlamentos de los personajes y la original estructura de la comedia. El teatro no decaerá si sigue atrayendo a docenas de adolescentes. Y ayer se trataba de un texto del Siglo de Oro, no de un monólogo protagonizado por la estrella televisiva del momento.

Las dos primeras personas que accedieron al atrio del Teatro Arriaga fueron Carmen Jiménez y Leris Rodríguez, y, tras ellas, el director del festival Zinebi, Luis Eguiraun.

Después, todo un ordenado rosario del que formaban parte David Ogando, Lourdes Moreno, Inmaculada Ortiz, Eloy Moreno, Ana Rosa Careaga, Begoña Vila, Nandy Mint o Begoña Marzabal.

Lope de Vega dramatiza a la perfección las idas y venidas de la relación entre la condesa y su secretario. Y los amantes del buen teatro querían aprovechar la oportunidad.

El perro del hortelano es capaz de atravesar siglos y kilómetros manteniendo toda su potencia. Por eso mantiene vigencia ese foso de la clase social como frontera a la realizació del amor. Ayer, además, la función podía superar otro tipo de barreras. Un acuerdo del Teatro Arriaga con la ONCE facilitó el reparto de audioguías y de libretos en braille para personas con dificultades sensoriales. Elsa Albizu y Patricia Caro se encargaban de distribuirlas. El resto de los días esta opción no estará disponible.

Las funciones de hoy y mañana comienzan, como la del estreno, a las 20.00, mientras que la del domingo 25 lo hace a las 19.00 horas. La obra dura 110 minutos y pueden adquirirse los pocos billetes que restan desde 8,50 euros.

El romance entre la condesa de Belflor y Teodoro, rodeados por singulares personajes en una Nápoles de fantasía, continúa gozando de un enorme tirón.

Se dice del perro del hortelano que ni come coles ni deja que otros las disfruten. El de Lope se come al público e invita a otros a seguir devorando obrás clásicas. Ahora mismo, es el guardián del Arriaga.