La ola de calor que azota a Bizkaia estos últimos días sigue haciendo estragos en los centros educativos. Esta mañana, las alarmas han vuelto a encenderse en Bilbao tras registrarse un nuevo incidente grave. Un alumno de la escuela pública Pagasarribide ha tenido que ser evacuado de urgencia y trasladado al Hospital de Basurto tras sufrir un golpe de calor. Con este caso, ya son tres los menores que han precisado atención médica en la última semana en este centro público por cuadros sufridos en el interior de su centro escolar. La ambulancia se ha desplazado a la escuela pública a las 10.30 horas y desde allí, el menor ha sido trasladado al centro hospitalario bilbaino, acompañado de la directora del centro escolar, para ser atendido de urgencia por los profesionales sanitarios.

El martes una menor de cuatro años tuvo que ser atendida in situ por una ambulancia medicalizada. La situación, no solo en Pagasarribide, sino en muchos centros escolares, denuncian, es "insostenible". Por ello, este jueves las AMPAs de una veintena de escuelas e institutos públicos de Bilbao han comparecido de urgencia para denuncias las "condiciones lamentables" que sufren sus hijas e hijos en las aulas, donde se están registrando temperaturas extremas de hasta 35 grados, cifras muy por encima del máximo legal de 27 grados. "Qué desgracia tiene que pasar para que se te tomen medidas?". Con este nivel de hartazgo y preocupación, han querido mostrar la situación que viven los centros escolares ante episodios de altas temperaturas.

Las AMPAS de varias escuelas públicas se reúnen para denunciar el calor en las aulas. Markel Fernández

El día a día en los colegios bilbainos se ha convertido en una carrera por encontrar los espacios menos calurosos. Las familias relatan que el alumnado sufre lipotimias, gastroenteritis y agotamiento constante, pasando la jornada escolar peregrinando del gimnasio a los pasillos o al 'aterpe'. La vulneración, aseguran, afecta directamente al derecho a la educación: "No los traemos a la escuela para que vean cómo el profesorado hace lo posible sin medios, ni apenas directrices para tratar de salvaguardar su salud. Vienen a aprender y a 35 grados aprender es imposible", han sentenciado.

"Se van a tener que gastar el dinero en una indemnización cuando ocurra algo grave"

Lejos de soluciones estructurales, las AMPA denuncian que la respuesta institucional se basa en remedios temporales y a destiempo, como la compra tardía de ventiladores o la instalación de toldos por fases interminables que dejan excluidas a las aulas de los más pequeños. Una madre y exalumna de Pagasarribide ponía voz a la frustración acumulada por la falta de mantenimiento: "Es lamentable que sigamos sin unas persianas y sin unas ventanas que abran y cierren bien, desde hace 40 años. Sigue la escuela con las mismas cortinas de toda la vida". A esto se suma el aviso sobre las responsabilidades legales: "Están jugando con la seguridad de los trabajadores y con la salud de nuestros hijos e hijas. Se están ahorrando ese dinero y lo van a tener que pagar al final en una indemnización cuando ocurra algo grave".

Esta situación, denuncian, es compartida en Luis Briñas, Santutxu, Gallego Gorria, Pagasarribide, Karmelo, Zurbaranbarri, Deusto, Indautxuko Eskola, Concha, Uribarri, San Adrián, San Ignacio, Basurto, Cervantes, Arangoiti y Gabriel Aresti.

Patios de hormigón y el dilema de la inasistencia

Te puede interesar:

Otra de las grandes reclamaciones estructurales es la falta de refugios climáticos en el exterior de los centros. Las familias exigen planes eficaces de climatización y un giro radical en el diseño de los espacios de recreo. "Como podéis ver, nos rodea el hormigón, lo que recrudece las consecuencias de las olas de calor", han criticado, reclamando materiales naturales y sombras mediante "inversiones reales". La desesperación es tal que algunos progenitores están optando por no llevar a sus hijos a clase para protegerlos, asumiendo las consecuencias administrativas ante las direcciones. "Hay padres que están diciendo que les pongan la falta injustificada si quieren, pero que ellos no van llevar a sus hijos en estas condiciones, y así, además muestran su descontento", relataba Itsaso, portavoz del AMPA de Indautxuko Eskola.

Ante la gravedad de los últimos incidentes, las familias han decidido pasar a la acción inmediata. Para la tarde de este jueves hay convocadas varias protestas en Bilbao. En Pagasarribide se ha organizado un corte de carretera y una "guerra de agua" reivindicativa. Por su parte, la comunidad educativa de Indautxuko Eskola se concentrará a la salida de las clases tirando de ironía para visibilizar el drama que viven en el interior del edificio: "Nos vamos a poner unas caretas como de pollo bajo el lema no somos pollos, aunque esto parezca un horno".