La ola de calor que atraviesa Bilbao, donde este mes de mayo está siendo el más caluroso de los últimos 30 años, ha llevado a las instituciones vasca a intensificar el seguimiento de las condiciones térmicas en los centros educativos de la ciudad y a trasladar recomendaciones específicas a todos los colegios. El Departamento de Educación del Gobierno Vasco está respondiendo a las demandas concretas que trasladan los centros educativos ante la situación meteorológica excepcional que se registra estos días. Cada situación se analiza de manera individualizada y, cuando es necesario, se activan medidas específicas adaptadas a cada realidad. Así, en aquellos colegios que requieren pautas extraordinarias inmediatas frente a las altas temperaturas y que se han puesto en contacto con la administración, se están adoptando medidas organizativas de urgencia como adaptaciones horarias o el refuerzo de los sistemas de ventilación. Es el caso de centros bilbainos como Luis Briñas de Santutxu, Indautxuko Eskola, Zurbaran o Pagasarribide.

Esta intervención directa coincide con un escenario de urgencia en el ámbito escolar. Concretamente este martes una niña de 4 años tuvo que ser atendida por una ambulancia medicalizada tras sufrir un golpe de calor en uno de los colegios públicos de Bilbao. Este suceso es la punta del iceberg de una situación límite que, según denuncia el AMPA, se ha cobrado otros dos incidentes en los últimos días. El viernes pasado, otro menor tuvo que ser trasladado al Hospital de Basurto por las mismas causas. Y este lunes, un niño de tres años sufrió un mareo. Además, señalan que se reportaron varios casos de menores con síntomas de malestar general.

Una madre lleva a su hijo a el colegio Pagasarribide Miguel Acera

Teniendo en cuenta que se prevé un empeoramiento de las condiciones meteorológicas, ya que la Dirección de Atención de Emergencias y Meteorología del Gobierno Vasco ha elevado a nivel naranja la alerta por temperaturas altas persistentes para las jornadas de este miércoles y jueves, Educación actúa de manera individualizada a petición de cada centro escolar para paliar las consecuencias del calor, mientras culmina un plan general que afronte el cambio climático también en las aulas.

Orientación específica

Ante este panorama, el Departamento de Educación ha remitido orientaciones específicas a todos los centros educativos con el objetivo de minimizar el impacto del calor en la actividad escolar y proteger el bienestar del alumnado y del profesorado. Entre otras cuestiones, se recomienda evitar la exposición del alumnado en las horas de mayor intensidad térmica, priorizar los espacios más frescos y sombreados, adaptar determinadas actividades físicas, favorecer la hidratación frecuente y extremar la atención ante posibles signos de malestar.

Según indican desde el Departamento, se está trabajando desde hace meses en soluciones técnicas para paliar el impacto del calor en las aulas de aquellos centros donde ya se habían detectado necesidades específicas.

Entre las medidas previstas se encuentra la instalación de elementos de protección solar como toldos. Su ejecución está programada para este verano, coincidiendo con el periodo no lectivo, por motivos de seguridad y para evitar afecciones a la actividad escolar, con el fin de que puedan estar operativos al inicio del próximo curso. Asimismo, se están valorando actuaciones adaptadas a las características arquitectónicas de los diferentes edificios, teniendo en cuenta que algunos de ellos son protegidos y requieren soluciones técnicas singulares y determinados procedimientos administrativos.

Planificación en Luis Briñas

Un ejemplo concreto de esta planificación es el centro Luis Briñas. El colegio trasladó la necesidad detectada el pasado mes de febrero, momento en el que los equipos técnicos comenzaron a trabajar en distintas medidas para mitigar el calor en las aulas de la tercera planta. Tras activar el proceso técnico y administrativo, la actuación se encuentra actualmente a la espera de la autorización correspondiente por parte del Ayuntamiento de Bilbao, necesaria al tratarse de un edificio protegido. Paralelamente, la empresa adjudicataria ya está fabricando los toldos. Según señalan desde Educación, las obras se ejecutarán en julio para garantizar la seguridad de alumnos y docentes, cumpliendo el objetivo de que estén operativos al inicio del próximo curso.

Bajo este mismo esquema de actuación, los equipos técnicos trabajan también en soluciones similares en otros centros educativos como Indautxuko Eskola, Pagasarribide, Legarda, Antonio Trueba o Bagatza.

Esta situación pone también de relieve la necesidad ya detectada de adaptar progresivamente las infraestructuras educativas a los nuevos retos climáticos. En ese sentido, los nuevos centros educativos ya incorporan criterios de adaptación climática y confort térmico en el diseño de los espacios, dentro del plan de infraestructuras educativas Hezkuntza Eraiki 2030.

Desde el área municipal de Educación han explicado que, ante esta situación excepcional, se han remitido a los centros las indicaciones elaboradas tanto por el Gobierno Vasco como por el propio Consistorio para tratar de minimizar el impacto de las altas temperaturas en las aulas.

Permisos

Por su parte, el Ayuntamiento de Bilbao ha subrayado que está actuando “dentro del marco de sus competencias” y que no existen soluciones generales aplicables por igual a todos los colegios, ya que cada centro presenta características diferentes y requiere intervenciones personalizadas. En este sentido, señala que cualquier respuesta definitiva pasa por planes de inversión a corto, medio y largo plazo. Asimismo, el Consistorio mantiene contactos con el Departamento de Educación del Gobierno Vasco, competente en materia de inversiones educativas, para abordar un problema que afecta “a la generalidad de centros, aunque con distinta intensidad”.

Confort térmico

Entre las actuaciones desarrolladas en los últimos años para mejorar el confort térmico de los espacios educativos, el Ayuntamiento destaca la instalación de toldos verticales, la renaturalización de diez patios escolares y la creación de aterpes en las haurreskolas de Basurto, Arangoiti e Indautxu. También se han realizado trabajos de carpintería destinados a mejorar la eficiencia en centros como Uribarri y Tiboli.

El esfuerzo inversor, añaden desde el área de Educación, se ha reforzado desde 2024. Actualmente, seis de cada diez euros del presupuesto municipal del área se destinan a labores de mejora y conservación, mientras que la inversión en mantenimiento se ha incrementado un 25%, hasta alcanzar los 2,6 millones de euros. Además, este año se destinarán otros 2,5 millones a inversiones.

El Ayuntamiento asegura que mantiene un seguimiento continuo de la evolución de las temperaturas y estudia distintas opciones de respuesta para “garantizar el bienestar del alumnado y del personal educativo”. También afirma que se están recogiendo todas las demandas trasladadas por los centros escolares, algunas de las cuales se tramitan a través del Gobierno Vasco y otras directamente desde el área municipal para agilizar las soluciones. “El objetivo es garantizar el bienestar en las instalaciones educativas con todas las herramientas disponibles, sin eludir la necesidad de abordar soluciones estructurales a medio y largo plazo entre las instituciones".