El papel lo aguanta todo, suelen decir. Pero también las salas de vistas, donde la persona enjuiciada -por la causa que esté siendo investigada- tiene derecho a no decir la verdad. Y en esas coordenadas se ha movido hoy la última sesión del juicio que se sigue en la Audiencia de Bizkaia contra N.D.M.B., imputado por la muerte de J.I.M., un hombre de 73 en Bilbao el 5 de octubre de 2021. Así, mientras las acusaciones han tratado de encajar y ordenar los relatos y pruebas periciales presentadas durante cuatro jornadas para pedir su condena, el letrado de la defensa ha intentado derribar ese dominó presentando a su cliente como el chivo expiatorio de una supuesta red de extorsión.
Así, la presentación de las calificaciones definitivas ha sido el escenario perfecto para que los primeros -Fiscalía, acusación particular y popular- hayan repasado y alineado los hechos narrados y comprobados y la otra parte, la defensa del enjuiciado, haya revisitado las líneas argumentales propuestas a lo largo de este procedimiento judicial, hablando de “orfandad de pruebas” e insistiendo en que no fueron hallados restos biológicos del joven en la escena. Habían transcurrido ocho meses y la vivienda incluso había sido vendida…
Las peticiones. La acusación particular mantiene su petición de 30 años de prisión para el acusado de acabar con la vida de J.I.M., un hombre de 73 años, cuyo cuerpo fue hallado en su domicilio el 5 de octubre de 2021, por un delito de asesinato con alevosía y robo con violencia. La acusación popular, representada Gehitu también se ha reafirmado en su petición 29 años y 8 meses por considerar que se da la agravante de discriminación por orientación sexual y estafa informática, mientras que Fiscalía pide 16 años por homicidio y estafa. La defensa pide la libre absolución.
También ha manifestado que N.D.M.B. no era usuario de la aplicación Wapo para contactos entre hombres aunque su nombre y su número de teléfono estaba registrado en la agenda de la víctima como ‘Carlos Wapo’ al que su defendido “no mató”, con quien “no tuvo encuentro” y en cuya casa “no estuvo”, ha dicho. Sin embargo, las antenas de telefonía móvil sitúan a N.D.M.B. en el área de cobertura que da servicio a la vivienda del fallecido en Txurdinaga. Dos veces, además, y el día de autos. Ninguna otra vez ni antes ni después de ese 5 de octubre. Y además, en una franja de tiempo coincidente con la determinada durante el levantamiento de cadáver, “tibio”, a las dos y media de la madrugada aproximadamente del día 6 ya.
3.000 euros en doce días y 50 movimientos
También ha insistido el abogado de la defensa en que el expediente del caso no tiene tickets que demuestren que en doce días gastó los 3.000 euros transferidos a la cuenta de N.D.M.B. desde la del hombre localizado muerto en el sofá de su domicilio. Una duda que ya resolvió en el transcurso del juicio uno de los agentes de la Ertzaintza que ha llevado la investigación de esta causa y otras en las que aparece el nombre del joven que cumple condena en la cárcel de Basauri por otros dos delitos contra la vida: el investigado no denunció la pérdida o el robo de la tarjeta asociada a ese elevado desembolso -en 50 operaciones- verificado desde el mismo día siguiente a los hechos denunciados con extractos bancarios, cámaras de los cajeros y de tiendas. Además, en el registro posterior de su vivienda, fueron localizados varios dispositivos electrónicos pertenecientes a otras víctimas y distintos objetos comprados con esa tarjeta.
Y sobre esa supuesta banda de estafadores conformada por el acusado y “tres pelaos” -como el propio investigado describió a Maracucho, Anthony y JotaJota-, ni rastro a pesar de las labores de búsqueda a pie de calle y entre la población reclusa realizadas por la Ertzaintza. Dijo que les conoció en julio de 2021 en una discoteca bilbaina y que le propusieron trabajar como ‘tarjetero’. “Dinero fácil”, agregó en su única intervención durante este juicio. No obstante, la foto del perfil de Wapo que estaba guardada en el teléfono de J.I.M. fue hecha varios meses antes, en abril, tal y como certificaron los peritos. Es cierto que no hay ‘huella digital’ de N.D.M.B. en esa aplicación de contactos entre hombres. El trabajo de investigación con la colaboración de los representantes de esta aplicación de contactos entre hombres permitió llegar al detalle de que la víctima, ese 5 de octubre, visualizó 18 fotos, pero únicamente fue posible acceder a los datos de 17 de esos perfiles porque uno había sido borrado en origen deliberadamente.
Otro de los elementos en conflicto durante el juicio ha sido el relacionado con el tiempo. Con el paso del tiempo en contra del encausado, en concreto. Las transferencias fueron realizadas a las 21.00 y a las 21.02 horas con el teléfono de la víctima, en Txurdinaga, desde el que se abrió la banca on line a las 20.56 horas. Y a las 21.25 horas una antena emplazada en Miribilla sitúa el móvil de N.D.M.B. bajo el área de influencia y cobertura de su vivienda, en la calle Cantera. En ese intervalo, su número se enganchó brevemente, a las 21.15 horas, a otra antena de Casco Viejo. Un ‘viaje’ que, trasladado a un mapa de estas zonas de Bilbao, podría coincidir con parte del recorrido de la Línea 3.
"Por exclusión" y "no se descarta"
Una última cuestión sobre la que deberá dirimir el jurado popular seleccionado para este caso tiene que ver con la causa de la muerte de J.I.M., quien era hipertenso y arrastraba algún que otro problema de salud. Así, mientras el abogado de N.D.M.B. ha defendido que fue por causas naturales, las acusaciones han valorado los informes forenses -que si bien recogen esta posibilidad “por exclusión” ya que no había muestras evidentes de violencia- certificaron que no se podía descartar el empleo de alguna maniobra violenta que, precisamente, no suele dejar huellas en el cuerpo: el mataleón.
De hecho, tras haber escuchado al equipo de médicos forenses que participaron en esta investigación, la acusación popular ha decidido incluir en su escrito de consideraciones definitivas un párrafo en el que se expresa que “necesariamente después de cometer las transmisiones patrimoniales se había acabado con su vida por algún tipo de mecanismo descrito por los forenses que no deja ningún tipo de lesión”.
"¿El espíritu santo?"
Con todo lo expresado, la fiscal que ha llevado las riendas de este caso no ha dudado en calificar de “construcción artificiosa”, de “relato incoherente e inasumible” los discursos tanto del encausado como de su defensor. Por su parte, el abogado de la familia de la víctima ha lanzado una pregunta: “¿Se puede dar una explicación mejor, más razonable sobre lo ocurrido que exculpe al acusado? Blanco y en botella…”. Y desde la acusación popular, el representante legal de Gehitu ha hecho hincapié en la falta de carga jurídica probatoria y en las contradicciones de la versión de N.D.M.B., “un brindis al sol”, incluida la “cantinela del Maracucho y compañía”. “Yo me pregunto, si J.I.M. hubiera fallecido de muerte natural y Nelson no hubiera intervenido en los hechos ¿cómo se hicieron las transferencias a la cuenta del acusado? ¿Las hizo el espíritu santo?”, preguntó Saúl Castro.