El evento organizado este lunes por BISUBI, la fundación de cocineros y cocineras de Bizkaia, reunió a profesionales del sector en un espacio para compartir experiencias, inquietudes y anécdotas de sus trayectorias. Entre los asistentes destacaron Merche Ruiz, propietaria y chef del Hotel Villa de Ábalos (La Rioja), y Laura Muñoz, que durante más de 30 años dirigió el histórico Urgora (Treviño) y actualmente forma a nuevas generaciones de cocineros.

Laura Muñoz (Urgora) y Merche Ruiz (Villa de Ábalos) este lunes en el encuentro de BISUBI. Gaizka Portillo

Ruiz y Muñoz, que se conocieron en una formación del Basque Culinary Center, comparten una auténtica pasión por los fogones y una filosofía basada en la dedicación y la constancia. La chef del hotel riojeño señaló que el ritmo de la cocina exige entrega total. “Es una carrera de fondo. Hay que estar concentradas frente a todo tipo de trabas: no descuidar ningún pase, afrontar la burocracia o dedicar largas horas, pero todo merece la pena porque es nuestra vocación”.

A contracorriente

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Por su parte, Muñoz resaltó la importancia de mantener la independencia creativa y desafiar las expectativas externas. “Hoy en día, la crítica, las guías culinarias y la imagen tienen mucho peso. Siempre que pude ignoré las tendencias. Por eso abrí Urgora en una localidad de solo 13 habitantes. A contracorriente hay que ir siempre”, afirmó.

Ambas han erigido el respeto por el buen producto y la autenticidad como los ejes de sus propuestas. Con la particularidad que la gasteiztarra limitaba el uso del teléfono móvil en sus comensales. “El inmueble tenía unas paredes enormes, tanto que no había cobertura. Cuando los clientes pedían la clave del wifi, no la dábamos para que pudieran centrarse en la comida”, recuerda Laura Muñoz. Una receta original a favor de la desconexión digital.