Los casi 30 millones de euros que esta legislatura se están destinando a mejorar la accesibilidad vertical de Bilbao se ve en las zonas de la ciudad con orografía más complicada. Con el anuncio ayer de la construcción de un ascensor en el Grupo Sagarminaga, en el barrio de Santutxu, la villa suma 89 elevadores y rampas mecánicas que facilitan la movilidad a toda la ciudadanía.

Este elevador permitirá salvar un desnivel de cinco metros entre la calle Cocherito de Bilbao y la zona peatonal del Grupo Sagarminaga. “De esta manera, generamos un itinerario accesible, continuo y seguro en una zona donde hasta ahora las escaleras eran la única conexión”, destacó Kepa Odriozola, concejal de Obras Públicas del Ayuntamiento de Bilbao.

La inversión en esta infraestructura será de 1.306.404,90 euros y, una vez adjudicados los trabajos, el plazo de ejecución de las obras será de ocho meses. Este ascensor será panorámico, lo que permitirá integrar el trazado actual de las escaleras y unirá de manera directa los distintos niveles, haciendo más sencillo el acceso a los portales y espacios comunes del barrio residencial.

La aprobación en la Junta de Gobierno municipal es un impulso más a la estrategia del Ayuntamiento de eliminar las barreras arquitectónicas que hay en la ciudad y favorecer una movilidad más accesible a todos los vecinos y vecinas. “La mejora de la accesibilidad se traduce en mejora de la calidad de vida”, afirmó ayer el alcalde Juan Mari Aburto, que se mostró orgulloso de los proyectos en esta materia que están en marcha con un ascensor en el barrio de San Francisco, otro entre Bolueta y Txurdinaga, tres en Zurbaranbarri, otro en Irala y el anunciado del Grupo Sagarminaga. Cuando terminen estos siete proyectos, la villa contará con 89 elementos mecánicos en funcionamiento en la ciudad, tanto ascensores como rampas mecánicas.

La semana que viene se estrenará el ascensor de la calle San Joaquín. Markel Fernández

Cinco más en marcha

A la actuación en este barrio, se suma el recientemente inaugurado elevador inclinado de Masustegi. La próxima semana se estrenará el de San Joaquín, como anunció ayer el alcalde al asegurar que “la semana que viene será una realidad, y en la cartera de inversiones del Ayuntamiento de Bilbao para mejorar la accesibilidad también se incluyen otros cinco que ya están en ejecución. El primero de ellos y que cuenta con la mayor consignación económica, 3.089.962,83 euros, es el que se localiza entre la plaza de la Cantera y la calle Concepción en el barrio de San Francisco. Con esta actuación se salvan las 57 escaleras salvando un desnivel de 9,65 metros y contará con dos paradas, además de una pasarela de desembarco superior de ocho metros.

Además del de la calle San Joaquín en Bolueta, en este barrio también se está ejecutando otro elevador que unirá esta zona de Bilbao con Txurdinaga a través de la avenida Julián Gaiarre y la carretera N-634 Bilbao-Galdakao. Con una partida asignada de 1.359.889,77 euros, salvará un desnivel de 12 metros. Tendrá dos paradas, dispuestas a 180 grados y la primera estará en la N-634 y la superior con Julián Gaiarre donde se creará una pasarela de 15,85 metros de longitud.

El cambio más notorio será en Zurbaranbarri donde se están instalando ya tres nuevos elevadores que salvarán un desnivel entre la zona más baja y la más alta de 15 metros. El primero de los elevadores se sitúa en un lateral del número 23 de la calle Zurbaranbarri, que permitirá eliminar el desnivel de 5,27 metros y se unirá con los números 24 y 25. El segundo de los ascensores se está instalando en la trasera del número 23 de la citada calle para evitar el desnivel de 4,61 metros y facilitar el acceso a los vecinos de los portales 26 y 27. Para completar la accesibilidad se está construyendo una pasarela de 6,5 metros desde el ascensor hasta los edificios.

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La última de las infraestructuras que harán más accesible esta calle se ubica en las escaleras que son la conexión entre los bloques 28 y 30E, que a su vez son el acceso a los portales 29 y 30D. Esta actuación posibilitará que desaparezca un desnivel de 3,98 metros. Está previsto que los trabajos de estos tres ascensores finalicen para principios del año que viene y cuentan con un presupuesto de 2.543.462,19 euros.

Y la última de las instalaciones es el ascensor de Irala que conectará la calle Irala con la avenida Kirikiño. Este proyecto, para el que se ha destinado una partida de 1.038.790 euros, se encuentra actualmente en licitación y salvará un desnivel de unos cuatro metros en unos trabajos que se prolongarán ocho meses.