El euríbor ha cerrado mayo con una tasa media del 2,804%, lo que supone su tercer ascenso consecutivo, en un contexto marcado por las tensiones geopolíticas en Irán, que han disparado el precio de la energía, han elevado la inflación y las expectativas de subidas en los tipos de interés.

El nuevo ascenso del euríbor, que es el indicador más usado para calcular las hipotecas variables, provocará que las cuotas de estos créditos vuelvan a encarecerse, entre los 700 y los 1.400 euros anuales.

La tasa media de mayo, ese 2,804%, se ha situado por encima de la de abril (2,747%), y se ha convertido en la más alta de los últimos veinte meses, desde septiembre de 2024. Asimismo, ha sido muy superior a la que la marcó el indicador hace un año, cuando fue del 2,081%.

Como consecuencia del alza del euríbor, las cuotas de las hipotecas variables que se tengan que revisar experimentarán un incremento en sus cuotas. En el caso de una hipoteca media de 150.000 euros, a 25 años y con un interés de euríbor más el 1%, el incremento anual será de unos 700 euros. Si el préstamo es superior, de 300.000 euros, con las mismas condiciones, el alza en las cuotas rozará los 1.400 euros anuales.

Inflación y tensión

El analista de XTB Javier Cabrera explica que el nuevo repunte del euríbor se ha producido en un contexto en el foco de atención está puesto en la situación geopolítica y el repunte inflacionario.

Ha destacado que el indicador ha registrado un mes volátil como consecuencia de las negociaciones entre Estados Unidos e Irán para conseguir la paz, y, sobre todo, por la "manera errática de negociar" del presidente estadounidense, Donald Trump, ya que "en algunas ocasiones parece que la paz está muy cerca y otras en las que se aleja completamente".

Sobre la evolución del indicador, ha asegurado que dependerá del conflicto, ya que si se mantiene el contexto actual, los precios seguramente repuntarán y el euríbor se irá incrementado poco a poco, reflejo de las expectativas de posibles subidas de tipos de interés del Banco Central Europeo (BCE).

La presidenta del BCE, la economista francesa Christine Lagarde. EP

BCE

Los analistas de Ebury esperan que en este contexto, el BCE suba tipos en su reunión de junio, un endurecimiento monetario con el que el organismo "tratará de evitar que el encarecimiento de la energía se extienda al resto de los sectores de la economía y provoque efectos de segunda ronda, como, por ejemplo, una aceleración del crecimiento salarial".

"Más allá de junio, el panorama monetario de la eurozona es algo más difuso. Si los precios del petróleo se mantienen por encima de los 90 dólares por barril de forma continuada, es probable que haya una segunda subida de tipos en la zona euro y, por lo tanto, que el euríbor se mantenga en niveles similares o ligeramente más altos a los actuales", advierten.

Sin embargo, si se firma un acuerdo de paz y se consigue reanudar el flujo del estrecho de Ormuz, al menos parcialmente, las expectativas de una segunda subida de tipos se reducirían y el euríbor podría acabar el año por debajo de las cotas actuales, aunque no alcanzaría los niveles previos al conflicto. Por su parte, el consejero delegado de RN Tu Solución Hipotecaria, Ricardo Gulias, ha afirmado que si el BCE confirma una subida de tipos en junio o mantiene un tono muy restrictivo, no se descarta que el euríbor se acerque o incluso supere puntualmente el 3 % durante el verano.