Bilbao - Los sindicatos que representan a los trabajadores de la OTA de Bilbao han solicitado la mediación del Consistorio para que componga una mesa negociadora “con los tres agentes en liza”. Ayer, durante otra jornada más de huelga protagonizada por los vigilantes del servicio municipal, reivindicaron que el Ayuntamiento de Bilbao “tiene la potestad de desatascar” la situación de paro indefinido activada desde el martes. Por de pronto, el próximo jueves los trabajadores y la empresa -la UTE compuesta por Eysa-Cycasa- se sentarán por primera vez para tratar el conflicto colectivo.

El encuentro se fraguará después de que el sindicato ELA presentase ayer una demanda en el Consejo de Relaciones Laborales por el calendario laboral “unilateralmente impuesto” por la empresa para el 2018. Según señalaron ayer miembros del comité, aprovecharán la ocasión para solicitar a la empresa adjudicataria que aborde “realmente el motivo” del conflicto laboral: las demandas de readmisión de los siete trabajadores despedidos en diciembre y la negociación del convenio “sin chantaje ni amenazas”.

De esa forma, Iñaki Oliden, responsable federal del sindicato ELA, los despidos son “un chantaje” en la negociación colectiva. Asimismo, tachó de “tramposas” y “populistas” las manifestaciones de la empresa de que ha ofrecido un incremento salarial del 12% para cuatro años y acusó a la parte empresarial de buscar la “animadversión” de la ciudadanía con respecto al personal de la OTA.

Desde los sindicatos sostienen que la huelga está siendo secundada por el “98-99%” de los vigilantes, si bien la empresa sostiene que hay “unos 25 en activo”. En cualquier caso, y aunque algunos parquímetros han dejado de funcionar debido a la falta de mantenimiento, se siguen tramitando sanciones a usuarios que no tienen tique. Fuentes de la empresa evitaron ayer proporcionar datos sobre las multas que se han impuesto en los últimos días, tampoco señalaron cuantos de los 560 parquímetros dispuestos en la villa están operativos. Sin embargo, Javier Escobar, presidente del comité de empresa, aconsejó a los usuarios que han sido multados durante la huelga que acudan al Ararteko, ya que “se van a recurrir todas las multas que se pongan por mal funcionamiento”.

Desde el Consistorio, por su parte, eludieron referirse al conflicto laboral, lo que sí revelaron es que la inactividad del servicio podría acarrear sanciones económicas para la empresa. Sin embargo, expusieron que las consecuencias de la huelga están aún por analizar y que, si las hubiera, se detallarían en un informe jurídico. Cabe recordar que el Ayuntamiento impuso el pasado noviembre una penalización de 121.473 euros por los fallos registrados en el servicio.