Carlos Corberán podrá contar en San Mamés con Julen Agirrezabala, de vuelta a una convocatoria cuatro meses después de disputar su último partido ante el Celta de Vigo en Balaídos el pasado 3 de enero. Víctima entonces de una lesión muscular, el guardameta cedido por el Athletic sufrió casi dos meses después en un entrenamiento una rotura en el menisco de su rodilla izquierda que le ha mantenido fuera de combate hasta el día de hoy, cuando vuelve a estar en condiciones de competir tras superar una prueba en los últimos días.
“Julen vuelve a la convocatoria, viajará con el equipo, estará disponible y con respecto a la anterior convocatoria no añadimos a nadie más. Lucas Beltrán sigue trabajando al margen, está recuperándose de su dolencia, al igual que Thierry”, expuso Corberán en su rueda de prensa previa al encuentro ante el Athletic, en el que está por ver si Agirrezabala recupera la titularidad o parte desde el banquillo ante el buen hacer del macedonio Stole Dimitrievski.
En el plano colectivo, el entrenador del Valencia espera que su equipo, en la pelea por alejarse de los puestos de descenso con 39 puntos, “aproveche la necesidad de sumar para dar lo mejor que tenemos y conseguir nuestro mejor rendimiento”. “Somos conscientes de la situación que tenemos y la vivimos con mucha responsabilidad”, aseguró asimismo Corberán, que negó que la plantilla haya “descansado demasiado” antes del crucial encuentro ante el Athletic en medio de la polémica abierta en Valencia por los días libres concedidos a los jugadores.
“Muy completo”
Cuestionado por el conjunto rojiblanco, el preparador che afirmó que el Athletic “es un equipo muy completo, ahora mismo ha recuperado jugadores importantes que perdió durante el año. Sabemos de la intensidad que va a tener el partido y somos capaces de jugar con esa exigencia. Estamos centrados en dar la respuesta competitiva que debemos dar”.
En cuanto a la clasificación y los puntos que pueden resultar necesarios para salvar la categoría, Corberán indicó que “la posición en la clasificación hay que atenderla. Dije que iban a hacer falta muchos más puntos, que había que convivir con ello y en eso estamos. No ha cambiado nada. El grupo es maduro y es consciente. Dividir lo emocional de lo táctico es muy difícil, van unidos en el juego. Los partidos no se ganan desde el ímpetu, pero sin ese ímpetu son difíciles de ganar”.