BILBAO. El desfile ha contado con diez carrozas, dos camiones de bomberos, dos grupos de animación teatral, siete grupos de animación de danza y siete barredoras. En total, más de 400 personas entre actores, bailarines, figurantes, personal técnico y de seguridad, organización y limpieza.
Un camión de Bomberos ha encabezado la Cabalgata, seguido por los "Guardianes de las Estrellas", un peculiar batallón que transforma el espacio desde un punto de vista diferente: el aire.
Con una puesta en escena inspirada en los sueños derretidos de Salvador Dalí, el público ha disfrutado de un torrente de animales fantásticos pululando sobre sus cabezas.
A continuación, la carroza de la Gran Estrella de Oriente, que encabeza la Cabalgata para guiar a los Reyes Magos hasta la Villa con su larga estela de destellos de luces led e iluminación robótica.
Tras la estrella, el Departamento Real de Correo Express recogiendo las últimas cartas con deseos. Este año reforzado con doce bailarines, dos actrices y cuatro zancudos.
Una de las novedades de este año ha sido la carroza de Juguetes y Cuentos donde los personajes de los cuentos han cobrado vida. El Soldadito de Plomo, la Bailarina de la Caja de Música, Caperucita Roja y el Lobo han sido algunos de ellos.
Siguiendo con los cuentos, una carroza para los "101 Dálmatas", con Cruella de Vil persiguiendo en su coche a los dálmatas que corren a su alrededor, y otra para "Mary Poppins", con su mítico baile con los deshollinadores.
Los protagonistas del programa infantil de ETB3 "3 Txulo" también han formado parte del cortejo Real.
El frío y la nieve han vuelto con una carroza en la que se presenta un mágico invierno, con la ardilla de La Edad de Hielo y bailarinas con unas luminosas alas de Led.
Tras este espectáculo, tocaba ya el paso de Sus Majestades Melchor, Gaspar y Baltasar y la carroza más esperada: la Fábrica de Caramelos, con 3,5 toneladas de caramelos sin gluten -que por seguridad solo se han repartido al final de la cabalgata- y más de 30 kilos de confeti biodegradable.