Sin nada que perder, absolutamente todo por ganar y con la ilusión y responsabilidad de exprimir sus posibilidades una vez completada la campanada de disputar las eliminatorias por el título. Ese es el espíritu con el que el Surne Bilbao afronta su serie de cuartos de final ante el Valencia Basket, que vivirá este miércoles su primer episodio en el Roig Arena (19.00 horas). El conjunto de Pedro Martínez ha ofrecido a lo largo de la campaña sobrados motivos para partir como claro favorito ante unos hombres de negro a los que en octubre absolutamente nadie esperaba aquí y a eso quieren aferrarse Jaume Ponsarnau y los suyos, a ese espíritu de rebeldía, inconformismo y ausencia total de miedo que ha hecho posible su presencia en el play-off.

Propuesta

Habiendo puesto ya la guinda a una temporada fantástica, el conjunto vizcaino quiere ser fiel a sus valores y a su baloncesto para poner las cosas difíciles a un contrincante al que la etiqueta de gran sensación del baloncesto europeo no le queda nada grande. El cuadro taronja ha llevado hasta el límite su propuesta de baloncesto frenético, rebosante de ritmo y efusividad física, ese juego en el que el esprint, los triples, el rebote ofensivo y el constante agobio al rival dan forma a un ideario que ha causado furor incluso en la Euroliga, catapultándoles hasta una Final Four en la que cayeron ante el Real Madrid. Y en la Liga Endesa basta con observar el huracán desatado el domingo en el Palau ante el Barça para atar el segundo puesto para tener una idea de su poder de devastación.

Jaime Pradilla intenta anotar ante Stefan Lazarevic. ACB Photo/M. A. Polo

Armas

Con el diabólico Jean Montero como arma de destrucción masiva en ataque -no ha entrenado los últimos días por problemas en el hombro-, Martínez cuenta con un plantel armado para luchar por títulos, no solo para figurar en escenarios cercanos. A su disposición tiene calidad, defensa puntos, desborde y físico en cantidades industriales pese a que mantiene las bajas de Xabi López-Arostegui, por problemas musculares, y Josep Puerto. Además, el pívot Nate Reuvers ha regresado a las sesiones de trabajo tras perderse las últimas citas por un proceso vírico e Isaac Nogués tiene un tobillo lastimado. Sin embargo, los Brancou Badio, Darius Thompson, Sergio de Larrea, Kameron Taylor, Omari Moore, Braxton Key, Jaime Pradilla, Matt Costello y Neal Sako siguen formando un grupo absolutamente granítico.

Experiencia

Contra eso, el Surne Bilbao deberá oponer las virtudes que le han traído hasta aquí. Además de su coraza defensiva y de buscar el aro rival con ritmo, sin precipitarse pero sin excesiva ralentización, la mentalidad será fundamental ante un conjunto que aprovecha cualquier bache para abrir tremendos boquetes en la línea de flotación de sus rivales. Lo sufrieron en sus carnes los hombres de negro en el duelo de temporada regular en Miribilla -brutal 72-116 con una segunda parte en la que encajaron 79 puntos- aunque en la cita del Roig Arena, hace apenas dos semanas, fueron mucho más eficaces porque pese a la derrota (88-83) vendieron muy cara su piel con un gran tercer acto (16-31).

Posibilidades

Es por ello por lo que Ponsarnau pide a los suyos fidelidad absoluta a sus líneas maestras para opositar a la campanada. “Afrontamos una etapa nueva de la competición que nos abre la posibilidad de ir más allá. Y lo hacemos con la ilusión y la responsabilidad de hacer todo lo posible ante un rival que si no estas al 100% te pasa por encima. Y si estas al 100% y no aciertas de cara al aro, también te domina. Ellos saben vivir cuando están acertados y cuando no, te exigen al máximo mentalmente”, resumió el catalán, que tiene a todos sus jugadores disponibles aunque durante estos últimos días de trabajo se ha notado “algo de falta de chispa” por el esfuerzo realizado en Tenerife. “Pero todo el mundo está ilusionado. Sabemos que es muy difícil, pero se puede. Y como se puede, vamos a intentarlo”, destacó.