Jon Rahm llega como líder destacado a la cita del LIV Golf en Valderrama, donde le ha ido “o muy bien o muy mal”. El año pasado fue segundo, a solo un golpe del estadounidense Talor Gooch tras una ronda final de seis bajo par, pero cuando el recorrido gaditano pertenecía al DP World Tour se quedó en alguna ocasión fuera del corte. “Aquí ser agresivo no es una buena táctica porque el campo te pide poner la bola donde toca en cada hoyo. Es difícil, sobre todo con el viento”, comentó el golfista de Barrika en la rueda de prensa casi recién llegado de Corea del Sur, donde el domingo acabó con su peor actuación en el LIV: “No jugué mal, pero tardé en acostumbrarme a la hierba de los greenes y eso me costó la semana”.

Pese a ello, Rahm se mostró confiado porque “este año estoy jugando muy bien”. Su intención es tratar de sumar su primera victoria en Valderrama, “que me parece el campo más difícil del LIV Golf”. En todo caso, lo consideró un buen entrenamiento para el US Open que se disputa dentro de dos semanas. “Hay que tener mucha paciencia en los dos, pero Shinnecock Hills es más largo”, añadió.

Rahm saldrá este jueves en el partido estelar de la primera jornada junto a Bryson DeChambeau y Joaquín Niemann, el podio provisional del LIV. El barrikoztarra tiene una ventaja importante, pero no puede descuidarse en un torneo en el que está en juego para el mejor clasificado tras el torneo una plaza para The Open Championship, que ahora mismo pertenece al chileno.

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En el prestigioso club gaditano, una semana más, uno de los asuntos de fondo es el futuro del circuito saudí, por lo que una vez más fue preguntado Jon Rahm, que repìtió que no se ve en labores de captación de recursos: “Zapatero a tus zapatos. No sé cómo atraer inversores, eso hay que dejárselo a los que saben. Si hay que tomar decisiones drásticas ya se verá, no estoy pensando en el futuro más allá de lo deportivo y en dos semanas hay un major”.

DeChambeau es el jugador más involucrado en el futuro del circuito, algo que Rahm valora ya que “si alguien que sabe lo que hace está dispuesto a hacer ciertas cosas como esa, creo que solo puede ayudar. Tener la perspectiva de un jugador en una reunión como esa puede ayudar y estoy abierto a cualquier sugerencia”. “También diría que no tengo el tiempo libre que tiene Bryson para estar volando por todo el país asistiendo a reuniones”, matizó Rahm, que espera la llegada de su cuarto hijo. Según él, una de las virtudes del LIV es llevar el golf por muchos lugares del mundo, “como ocurre con el tenis o la Fórmula 1. Ya hemos visto que en muchos lugares hay hambre de golf, sobre todo en aquellos en los que pueden ver en el circuito a un equipo nacional”.