El Surne Bilbao, ante un nuevo futuro en Europa
Los dos títulos de la FIBA Europe Cup y la bien encarrilada novena plaza en la ACB deben impulsar al club hacia competiciones con más brillo y exigencia, con las opciones de la Eurocup y la BCL en el horizonte
Histórico. No hay calificativo que mejor defina lo conquistado por el Surne Bilbao en Miribilla en la noche del miércoles. Jaume Ponsarnau y su tropa pusieron la guinda perfecta a una singladura continental por la FIBA Europe Cup que en el presente curso ha sido tan arrolladora como indiscutible fue su actuación tras el descanso en el partido de los partidos para desinflar en primera instancia el colchón de seis puntos con el que el PAOK llegaba de Salónica y, acto seguido, enviarlo a la lona en formato K. O. Si los hombres de negro ganaron su primera corona continental abrazados a la épica, en esta ocasión lo han hecho por abrasión, en modo apisonadora, ejerciendo una tiranía bestial sobre una competición en la que su hoja de servicios es impresionante: tres participaciones, dos títulos y una presencia en semifinales.
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Celebración
El éxito se celebró como se merecía y solo el tormentón que cayó sobre Bilbao a la conclusión de la cita deslució algo lo que hubiera sido el hermanamiento perfecto entre jugadores, técnicos y afición en los aledaños del Bilbao Arena. Los campeones alargaron la noche en una conocida discoteca bilbaina (diversas fuentes otorgan el MVP de ese particular encuentro a Martin Krampelj), hacia donde partieron a cuentagotas Justin Jaworski, con el balón del partido bajo un brazo y una botella de champán en la otra mano; Bassala Bagayoko, con la red de una de las canastas colgada al cuello y el ojo puesto constantemente en el trofeo; el ala-pívot esloveno, que celebró el éxito en el vestuario fumándose un puro a imagen y semejanza de Michael Jordan en la década de los noventa...
Trayectoria
Todo ello fue el premio al trabajo realizado de manera intachable, tanto el miércoles como en los casi 200 días que ha durado este último viaje europeo desde que se lanzara el primer balón al aire, curiosamente en un estreno que se saldó con derrota en casa ante el Peristeri. Sin embargo, los hombres de negro corrigieron el rumbo rápidamente e hicieron de la seriedad, la contundencia y el respeto a la competición sus líneas maestras para aterrizar en la gloria. Desde ese día hasta la derrota en Salónica en la ida de la final enlazaron quince victorias y se emplearon en todo momento con rigor y entrega, sin importar que muchos de sus rivales fueran muy inferiores. Desterraron cualquier tentación que pudiera llevar al despiste porque tenían entre ceja y ceja no solo repetir final, sino fabricar a base de victorias y resultados escandalosos un camino que desembocara en una posible coronación en Miribilla, ante su afición.
Partidazo
Lo lograron y en el momento de la verdad volvieron a actuar con pulso de cirujano y pegada de peso pesado. Aguantaron al revoltoso PAOK en una primera mitad jugada de poder a poder y tras el descanso destaparon el tarro de las esencias: parcial de 18-4 en el tercer cuarto para pasar del 49-49 a un 67-53 que abría las puertas del cielo. Y los diez minutos finales fueron ya extraordinarios, con una máxima ventaja de 22 puntos y control absoluto de la situación con la activa colaboración en todo momento de una afición entregada que elevó hasta el límite los decibelios.
Referentes
Si en Salónica fueron Justin Jaworski y Darrun Hilliard, MVP de la final, quienes ejercieron de salvavidas ante el desacierto general en ataque, esta vez no faltaron brazos para remar y llevar la embarcación a buen puerto. En la ida pesó mucho el 2 de 20 en tiros de campo entre Melwin Pantzar, Margiris Normantas y Harald Frey, guarismos que mutaron en Bilbao a un 12 de 18, con los dos bases mostrando un nivel notable y el lituano siendo absolutamente decisivo, no solo por sus 17 puntos, sino por su tremendo trabajo defensivo. Y si en el primer partido entre los dos ala-pívots solo aportaron tres puntos, con dos lanzamientos en juego entre ambos, esta vez Luke Petrasek reclamó galones de protagonista al suministrar 14, siendo pieza vital en el demarraje definitivo. ¡Y qué decir del trabajo defensivo de todo el colectivo, secando al PAOK y limitando su almacenamiento de puntos de la segunda mitad a 33!
Futuro
Una vez saboreadas como se merecen las conquistas, el Surne Bilbao debe dirigir su mirada al frente, tratar de aprovechar todo lo que pueda el escenario de euforia desatada con la conquista en casa de un nuevo título continental para incrementar su masa social y el número de apoyos económicos en la medida de lo posible. En lo deportivo, la continuidad de un importante número de jugadores que forman el núcleo duro de Ponsarnau está muy avanzada y una de las próximas decisiones a tomar será la del escenario europeo en el que competirá el próximo curso. Dos títulos seguidos en la FIBA Europe Cup y la bien encaminada novena plaza en la Liga Endesa -el domingo visita Miribilla el colista Coviran Granada, crecido en las últimas semanas en su objetivo de apurar sus remotas opciones de salvación- impulsan a la entidad de Miribilla hacia competiciones con más brillo, pero también con mayor exigencia, con las opciones de la Eurocup y la Basketball Champions League abiertas en el horizonte.
Competiciones
Teniendo en cuenta las preferencias del club en los últimos años atendiendo a criterios económicos, la opción más apetecible sería la BCL -reparte dinero por participación y por victorias a partir del top 16 y Hilliard ya hizo un llamamiento a la FIBA a la conclusión de la final-, pero atendiendo al último reparto de plazas y a las elecciones realizadas por los equipos que terminaron la última Liga Endesa entre los ocho primeros y no compiten en Euroliga (Tenerife, Unicaja, Joventut y Gran Canaria apostaron por esta competición), el noveno debería disputar un torneo de clasificación, teniendo que ganar tres encuentros (algunos rivales no suelen ser nada sencillos) para lograr el billete, cayendo de nuevo a la FIBA Europe Cup en caso de no conseguirlo. Vamos, lo que le ocurrió al UCAM Murcia esta temporada. Peligroso.
¿Eurocup?
Por otro lado está la Eurocup, que en los últimos años ha perdido potencial deportivo en favor de la BCL porque han sido varios los equipos que han cambiado de bando por cuestiones económicas. En la presente edición, el representante de la Liga Endesa ha sido el Baxi Manresa tras quedar décimo en la competición doméstica el pasado curso y recientemente el Bourg francés se ha llevado el título tras derrotar en la final al Besiktas. A base de títulos y gloria, el Surne Bilbao se ve a día de hoy ante el horizonte de regresar a escenarios continentales más atractivos y que ya conoce de épocas pretéritas. La FIBA Europe Cup se puede considerar ya territorio plenamente conquistado.
