Krampelj y Petrasek hacen brillar su rol
Los dos cuatros aportan acierto y versatilidad para contribuir al gran rendimiento del Surne Bilbao este curso
Dicen los cánones del baloncesto que un buen base y un buen pívot son los pilares de cualquier buen equipo. En el caso del Surne Bilbao, su excelente rendimiento de esta temporada tiene mucho que ver con las notables prestaciones deMelwin Pantzar y Trygvvi Hlinason, situados entre los quince jugadores más valorados de la competición. Pero en el baloncesto actual, hace falta que otras piezas acompañen para tener equilibrio en los dos lados de la cancha. Una de las posiciones menos vistosas y poco reconocidas es la de cuatro, la de ala-pívot, porque en la mayoría de los equipos el balón pasa poco por sus manos y, por ello, sus números no siempre reflejan su importancia para el funcionamiento colectivo.
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En el Surne Bilbao, ese puesto lo ocupan Martin Krampelj y Luke Petrasek, quizás los fichajes de este verano que menos impacto causaron entre los seguidores de los hombres de negro y que están rindiendo por encima de las expectativas que se tenían sobre ellos. Pero ambos, que se reparten los minutos casi a partes iguales, están aportando solidez defensiva, versatilidad y la amenaza en ataque que se precisa para abrir espacios y mejorar los recursos a la hora de anotar. Ambos apenas lanzan cinco tiros por partido, pero bien aprovechados, y contribuyen al funcionamiento del ataque con su buen juego sin balón.
El esloveno está promediando 8,7 puntos y 3,7 rebotes en 19 minutos de juego en los que mezcla acciones espectaculares y contundentes en ataque y defensa en las que explota su gran calidad física con otras en las que demuestra que no le faltan fundamentos ni personalidad para jugarse lanzamientos importantes. Su 49% en triples sitúa a Krampelj como el mejor en su posición en ese aspecto del juego y, aunque la clasificación oficial no lo contempla, solo está por detrás de dos especialistas desde los 6,75 metros como Wesley Van den Beck y Kyle Kuric, y de su compañero Pantzar, que luce un glorioso 51%. Ese acierto desde la larga distancia ha podido sorprender ya que en el último Eurobasket, que se tomó como referencia tras su fichaje, Krampelj ejerció casi exclusivamente de bloqueador para Luka Doncic y metió casi todos sus puntos debajo del aro. Ahora, sumado a sus otras virtudes, le han convertido en un jugador muy apetecible para muchos equipos. Krampelj acaba contrato y el Surne Bilbao quiere renovarlo, algo que también desea el jugador, y es otra operación que también habría que resolver pronto.
Mejor en Europa
Luke Petrasek llegó también sin hacer mucho ruido, con el conocimiento que se tenía de él tras sus campañas en el Amwil Wloclawek, equipo habitual y campeón en la FIBA Europe Cup. El estadounidense con pasaporte polaco es menos agresivo y expresivo que su compañero, pero promedia 7 puntos y 2,6 rebotes en 19 minutos con un 40% de acierto en los triples, una característica por la que se le fichó. Sus 2,08 metros y su envergadura y su movilidad se dejan notar también en defensa ya que cubre mucho espacio, aunque a veces le falta contundencia en el rebote. Su presencia, no obstante, eleva su valor en los partidos europeos en los que su aportación casi dobla la de la Liga Endesa. Petrasek también acaba contrato y es otro caso a valorar en un momento en que el mercado ya mira hacia el futuro y toca tomar decisiones.
En todo caso, Krampelj y Petrasek subrayan la importancia que en el Surne Bilbao, al menos en la época de Ponsarnau, ha tenido la coralidad en el juego, en el que nadie es imprescindible. Ellos compensan el que quizás otros compañeros estén en porcentajes por debajo de lo esperado con más lanzamientos. Ese ‘batera’ que viene repitiendo el técnico desde el inicio del curso ha calado en una plantilla que presenta su mejor balance en 23 jornadas tras la temporada de la pandemia y que disputará sus terceras semifinales consecutivas en Europa.