Al Surne Bilbao el traje de la FIBA Europe Cup le sienta perfecto. Intachable. Ninguna arruga y primerísimas calidades en el material. El conjunto vizcaino disputará su tercera semifinal consecutiva en esta competición tras fundir este miércoles al Aliaga Petkimspor (85-60) en la que fue su décimo tercera victoria seguida en el torneo. Una locura. Su rival por un billete en la final será el Falco Szombathely húngaro, que salió vivo de su enfrentamiento con el KK Bosna pese a perder la vuelta a domicilio. El duelo de ida se jugará el 1 de abril y la vuelta, en Miribilla, siete días después.
Dominio
El conjunto vizcaino ni siquiera tuvo que mirar de reojo en ningún momento la ventaja de ocho puntos que se trajo de tierras turcas, porque su dominio del partido fue total y absoluto. De principio a fin, aniquilando a un equipo con individualidades interesantes pero con mucho menor pulso competitivo en el enfrentamiento directo ante un rival tan compacto, enérgico y enfocado en un objetivo: repetir título. El Surne Bilbao tardó únicamente seis minutos en conquistar su primera brecha de dobles dígitos (19-9), al cierre del primer cuarto dominaba ya por 15 puntos, a un minuto del descanso doblaba a los de Ozhan Civgin en el luminoso (52-26) y el paseo militar en los dos actos finales fue absoluto, con marcadores brutales.
Mucho brillo
Debutó como hombre de negro Aimar Mintegi (casi doce minutos de juego, aunque no pudo anotar), Stefan Lazarevic y Amar Sylla ampliaron su necesario rodaje después de tanto tiempo en el dique seco, Justin Jaworski, Luke Petrasek y Aleix Font disfrutaron a triplazo limpio, nadie pudo con Tryggvi Hlinason debajo del aro y otros jugadores también tuvieron sus momentos de lucimiento. Y, sobre todo, lo que quedó claro es que si en este tipo de citas los de Jaume Ponsarnau comparecen con un nivel defensivo notable la vida se convierte en una auténtica pesadilla para el rival de turno.
Gran arranque
El Surne Bilbao actuó con suma eficacia desde el amanecer de la contienda. Para conquistar las primeras diferencias le bastó con activar a Hlinason, amo y señor en las distancias cortas (8 puntos en un abrir y cerrar de ojos), y con las penetraciones de Pantzar. Su primera ventaja de dobles dígitos quedó facturada en solo seis minutos: 19-9. Y cuando Jaworski activó su muñeca con un par de triples, a Civgin no le quedó más remedio que detener el choque porque su defensa hacía aguas por todos lados. Ponsarnau aprovechó el viento a favor para meter en cancha a Sylla y una canasta suya clausuró el acto inaugural con un contundente 31-16.
Demarraje
Al Aliaga Petkimspor no le quedaban más recursos que encomendarse al talento de sus exteriores en el uno contra uno, bajando revoluciones a su juego para tratar de domar la tormenta. Los Whittaker, Franke, Flowers y Efianayi aportaron un puñado de puntos, pero la sinfonía de los de Ponsarnau era de un nivel interpretativo sublime. Con triples de los dos cuatros, Petrasek y Krampelj, Pantzar activando el turbo para regalar canastas a sus compañeros y Lazarevic y Sylla acumulando puntos y minutos para recuperar sensaciones, el partido saltó por los aires sin arreglo posible. A un minuto del descanso, al que se llegó con un tremendo 52-28, los anfitriones doblaban en el marcador a su contrincante, con Mintegi haciendo su debut como hombre de negro.
Más madera
Y con dos triples seguidos de Jaworski al regreso de vestuarios, la ventaja bilbaina se estableció ya definitivamente alrededor de los treinta puntos. El turco era un grupo humano absolutamente roto (bastante tienen con su inquietante situación en su competición doméstica, pues son antepenúltimos) mientras que en las filas bilbainas se repartían esfuerzos y el gran deseo de Miribilla no era otro que asistir a los primeros puntos de Mintegi, pero al canterano se le resistieron.
Resolución
El 70-35 a poco de cerrar el tercer cuarto era absolutamente escandaloso. Lo maquillaron los visitantes con un parcial de 0-12 ya con el acto final en juego de la mano de Yannick Franke, pero el objetivo de los anfitriones ya no era otro que disfrutar con alguna que otra jugada espectacular (tremendo alley-oop de Sylla a pase de Pantzar, otro de Petrasek con asistencia de Normantas…) y alcanzar el final del duelo sin percances ni sobresaltos. Con la tercera semifinal ya en la mano, el siguiente reto del Surne Bilbao vuelve a focalizarse en la Liga Endesa, con la visita del próximo sábado al Morabanc Andorra. Porque la ilusión de seguir luchando por la octava plaza sigue muy viva para un grupo humano ambicioso y con ganas de lograr algo grande en cualquiera de los dos frentes que tiene abiertos.