El Surne Bilbao regresa este miércoles (16.30 horas) al escenario donde vivió la mayor explosión de éxtasis de sus más de 25 años de historia, al lugar en el que el 23 de abril del pasado año coronó su ascensión más gloriosa para lograr ubicación privilegiada en el Olimpo de los campeones como poseedor del título de la FIBA Europe Cup. Vuelve al PAOK Sports Arena, el volcánico Palataki, a 120 kilómetros de la montaña de los grandes dioses de la mitología griega y el enclave donde la tradición deportiva ubica a los elegidos inmerso en la búsqueda de un premio menos trascendente pero también importante.
Liderato
El conjunto de Jaume Ponsarnau quiere repetir éxito continental y acabar como primer clasificado, e invicto, del Grupo M puede ser un factor vital, pues le garantizaría tener el factor cancha a favor hasta una hipotética final. Lo conseguirá si vuelve a derrotar en su cancha al peligroso PAOK Salónica. Si pierde por menos de 22 puntos, haciendo valer el average conquistado en la ida, también acabará primero.
Peligro
El conjunto vizcaino se mide a los de Jure Zdovc con el impulso que le proporciona su espectacular racha de nueve encuentros seguidos ganados, seis de Liga Endesa y tres de FIBA Europe Cup, pero ganar en tierras helenas no será nada sencillo. La escuadra anfitriona que defraudó en Bilbao (95-73) se encontraba aún en proceso de ensamblaje de las nuevas piezas que se habían sumado al colectivo (Patrick Berverley, que regresa de una lesión muscular, Timmy Allen, Breein Tyree, Nikos Chougkaz), por lo que cabe esperar una estructura mucho más sólida. Además, recientemente han incorporado al prometedor pívot nigeriano Clifford Omoruyi, lo que ha supuesto la salida de las rotaciones del exhombre de negro Marvin Jones. Todas estas caras nuevas, además de los referentes interiores Cleveland Melvin y Ben Moore y el exterior Tomas Dimsa componen una rotación de garantías y de gran peligro, sobre todo con el impulso de sus aficionados y las ganas de borrar la negativa experiencia de Miribilla.
Madariaga y Mintegi
Los hombres de negro, con Urko Madariaga y Aimar Mintegi supliendo a Amar Sylla y Stefan Lazarevic, comparecerán con el reto de mantenerse en la cresta de la ola. A su favor, cuentan con la confianza que han ido amasando según ha aumentado el botín de victorias, pero la solidez defensiva apunta a factor innegociable, pues el conjunto griego cuenta con numerosos y variados focos de peligro. En ataque, además del acierto desde la larga distancia, será vital que Melwin Pantzar y Harald Frey sepan imponer el ritmo más conveniente para los suyos y ganen los duelos individuales ante los directores de juego rivales. El premio que hay en juego es importante. No es un título en sí mismo, pero sí serviría para allanar el camino hacia otra singladura hacia el Olimpo.