Casi tres horas y media de tenso debate y, finalmente, la plantilla de Tubos Reunidos en Amurrio no recurrirá, al menos de momento, a la huelga indefinida, pero sí endurecerá las movilizaciones, siguiendo el calendario de protestas acordado por el comité.

La asamblea de trabajadores de la planta de Amurrio se ha reunido a primera hora de la tarde de este martes tras recibir el golpe más duro del plan de viabilidad presentado el día anterior por la dirección al comité: 274 de los 301 despidos planteados en el ERE corresponden a la factoría alavesa –en torno al 30% de la plantilla– y además dicho plan prevé la “interrupción de la actividad” de la acería alavesa, un paso en el que varios sindicatos ya han manifestado entrever un posible cierre definitivo de la acería. 

Calendario de movilizaciones

Con estos mimbres, la plantilla tenía sobre la mesa la apuesta explícita de ELA de secundar una huelga indefinida, a la que esta mañana también se había sumado ESK. La asamblea de hoy tenía carácter informativo, por lo que no se llegó a votar ninguna propuesta en este sentido.

de momento, el comité ha acordado un calendario de movilizaciones que consta de cinco días de paro total, coincidiendo con las reuniones previstas con la dirección en el marco de la negociación del ERE –17, 23 y 26 de febrero, y el 4 y 9 de marzo–, y paros de cuatro horas días alternos entre el 18 de febrero y el 6 de marzo. Un calendario de movilizaciones, explicaba el presidente del comité, Andrés García (UGT), para “pelear ante este ERE y conseguir su anulación”.

La plantilla ya secundó este lunes una jornada de huelga, coincidiendo con la reunión en la que la empresa comunicó al comité los detalles del ERE.

Calendario de movilizaciones

“Después de la bomba de ayer, la gente está muy nerviosa y evidentemente también hay diferentes sensibilidades y diferentes maneras de ver el tema, por lo que ha habido mucho debate”, han apuntado fuentes de CCOO citadas por Europa Press, que han insistido en que la participación en la asamblea fue “masiva”.

Según apuntan estas mismas fuentes, el calendario de movilizaciones podría ir variando en función de cómo evolucionen las negociaciones del ERE: “Si hay que apretar, pues evidentemente apretaremos, para ir presionando a la empresa para que modifique su postura”.

La empresa ya dejó caer el lunes la urgencia de las negociaciones, advirtiendo de que se deberá “alcanzar un acuerdo laboral y financiero durante las próximas semanas que evite la adopción de medidas adicionales como resultado del deterioro experimentado”. 

De momento no hay huelga indefinida

Por de pronto, el acuerdo del comité de Amurrio –donde ELA tiene ocho delegados , mientras que UGT ostenta cinco; LAB, cuatro; ESK, dos y CCOO, dos– deja por el momento fuera de su respuesta al ERE la propuesta de huelga indefinida que ya el lunes había planteado ELA “en defensa de los puestos de trabajo y la viabilidad real de la empresa”.

Esta mañana, esa opción también fue defendida por ESK. “Ante esos 301 despidos directos y todos los despidos indirectos que conllevarán en ambas plantas, pues el plan de viabilidad presentado no acabara aquí, desde ESK planteamos la convocatoria inmediata de una huelga indefinida en la planta de TRG de Amurrio y la activación completa de todas las personas trabajadoras de Tubos Reunidos mediante la movilización”, ha afirmado este sindicato en un comunicado.

Asimismo, ESK ha considerado “urgente un trabajo en común de los comités de empresa” de ambas plantas, la de Amurrio y la de Trapagaran, donde están previstos 27 de los despidos planteados por el ERE: “Entendemos que la dramática situación puesta encima de la empresa afecta a las dos plantas y por tanto la respuesta tiene que ser conjunta”.