Miribilla recibe hoy a una leyenda del baloncesto esloveno, balcánico y europeo. Pero Jure Zdovc (Maribor, 13-XII-1966) ya ha estado antes en Bilbao. Concretamente, la primera vez que el ahora entrenador del PAOK Salónica pisó la capital vizcaina fue en 1992, un año que cambió para siempre el deporte de la canasta. La Casilla acogió a finales de junio la fase previa del Preolímpico y ese fue el primer torneo que disputó oficialmente la selección de Eslovenia, que un año antes se había independizado de Yugoslavia tras unos acontecimientos que pasaron a la desgraciada historia del mundo y que tuvieron a Zdovc como víctima involuntaria.

Pese a formarse en la más pequeña de las repúblicas balcánicas, Jure Zdovc fue el base de una de las mejores selecciones de la historia, la Yugoslavia que había ganado la plata olímpica de Seúl en 1988, el oro en el Eurobasket de 1989, el Mundial de 1990 y el Eurobasket de 1991. Junto a Petrovic, Kukoc, Radja, Divac y otras estrellas, Zdovc formó parte de un equipo que enamoró y dominó, casi imbatible entonces, pero que tuvo un final abrupto.

Poco antes de las semifinales del Eurobasket de 1991 en Roma y en pleno estallido de la Guerra de los Balcanes, Eslovenia declaró la independencia y su gobierno obligó a Jure Zdovc a abandonar la concentración de la selección yugoslava, que se hizo de forma sencilla con un oro que fue el final de una maravillosa historia deportiva y que el base esloveno no recibió hasta catorce años después cuando Dusan Ivkovic, entrenador de aquel equipo legendario, le entregó la medalla en un multitudinario homenaje que recibió Zdovc en Liubliana tras su retirada. Unos meses después, arrancó otra etapa, ya con el color verde de Eslovenia, para un jugador que fue campeón de Europa con el mítico Limoges de Boza Maljkovic y que es miembro del Salón de la Fama de la FIBA.

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Bilbao, Granada, Murcia y Badajoz acogieron en 1992 la fase previa del Preolímpico europeo. En La Casilla debía estar también Yugoslavia, o lo que quedaba de ella, pero las sanciones internacionales por el conflicto bélico la sacaron de cualquier evento deportivo. Así, en la cancha bilbaina compitieron Eslovenia, Checoslovaquia, Turquía, Suecia, Bulgaria e Irlanda. Zdovc compartió equipo con jugadores como Teoman Alibegovic, padre de Amar, actual jugador del Granada; Peter Vilfan, Jaka Daneu o Slavko Kotnik, para meter a su selección en la fase final de Zaragoza, donde se repartían cuatro plazas para Barcelona. Eslovenia se quedó muy cerca, una derrota por dos puntos en la última jornada ante CEI, lo que quedaba de la URSS, impidió al nuevo país acompañar a Lituania, Croacia y Alemania a la magna cita donde irrumpió el Dream Team para iniciar la globalización del baloncesto,

Tras su retirada como jugador en 2003 y convertido en uno de los primeros héroes del baloncesto esloveno, Jure Zdovc arrancó en el Krka Novo Mesto de su país una carrera como entrenador que incluye dos etapas como seleccionador y que le ha traído de vuelta a Bilbao, la ciudad donde tuvo su punto de partida una selección que siempre ha tenido jugadores de calidad y que en 2017 logró su mayor hito al ganar el Eurobasket con Goran Dragic y Luka Doncic al mando. Mirza Begic, Miha Lapornik, Zoran Dragic, ahora Martin Krampelj y también Jaka Lakovic como entrenador son eslovenos que han defendido la camiseta del Bilbao Basket y que son herederos de aquel equipo pionero que jugó en La Casilla en 1992 y de un jugador que se coló entre los mejores de una época inolvidable, para bien y para mal.